Néstor Vildoza, escultor argentino, vuelve a la Bienal Internacional de Escultura del Chaco para esculpir en vivo su obra Pino quebrado. No es la primera vez: en la edición 2016 ya participó en este certamen, visitó Resistencia y se llevó el Premio del Público. Ahora regresa con una pieza que se adapta al ecosistema del noreste: vertical, de planos largos, en acero inoxidable, donde el metal —duro, industrial— se encuentra con la materia vegetal que resiste. La fractura no interrumpe: cambia de dirección.
Las piñas, pequeños conos truncados, condensan la idea de continuidad y memoria. Lo orgánico trasciende, aun en la dureza de las formas. Se sumará un árbol más a nuestra ciudad, pero uno de metal.
Boceto de "Pino quebrado", de Néstor Vildoza.
Vildoza nació en 1953 en Catamarca y es Licenciado en Escultura por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Su obra recorrió simposios y concursos en mármol, madera y metal en Chile, Brasil, Luxemburgo, México, Francia, Perú, Suiza y Uruguay, y hoy integra colecciones públicas y privadas en esos mismos países, además de Honduras e Italia. Entre sus distinciones: segundo premio en el Simposio de Escultura de Differdange (Luxemburgo, 2008), tercer premio en el Simposio Internacional de Escultura en Piedra de Julienne (Francia, 2006) y el segundo premio adquisición del 79° Salón Nacional de Artes Plásticas de Santa Fe (2002).
La Bienal Internacional de Escultura del Chaco se realizará del 17 al 26 de julio de 2026 en Resistencia, uno de los destinos de vacaciones de invierno más visitados del país. La ciudad vuelve a abrir sus calles, sus plazas y su gente a los escultores del mundo. Vildoza llega con su fractura hecha forma. El resto lo hará el encuentro y las personas, haciendo del arte un bien de todos.

