La causa contra y el anestesista Hernán Boveri sumó un capítulo de alto impacto. En medio de la investigación por la presunta sustracción de medicamentos anestésicos del Hospital Italiano, surgieron testimonios que abrieron una línea especialmente delicada: el supuesto uso del propofol y otros elementos médicos en un contexto íntimo.
El dato surge de declaraciones incorporadas al expediente, entre ellas las de médicas del mismo hospital, identificadas como N. y S.. Según esa versión, Lanusse habría mantenido una relación íntima con Boveri y habría realizado cambios de guardia para poder coincidir con él. También se mencionó que en el domicilio de la residente habrían aparecido elementos de uso hospitalario, entre ellos las llamadas vinchas BIS, sensores utilizados en anestesia para monitorear la actividad cerebral durante estados de sedación.
"Me dijo que Delfina hace tres años se está cogiendo a Hernán, él va a la casa, le pone un BIS, le inyecta propofol y se la coje —declaró una de las médicas, de acuerdo a Infobae; no obstante, no trascendió quién habría sido su fuente, esto es, la persona que le contó sobre —. Me dijo que además de esa situación con Hernán, se había enganchado con este tema de propofol, y que sus amigas en dos ocasiones la habían visto sedada en su casa, con riesgo de vida".
Este punto encendió las alarmas de los investigadores porque la causa tiene como eje la acusación contra Lanusse y Boveri por la presunta salida irregular de ampollas de propofol, un medicamento anestésico de uso controlado. Ambos fueron procesados por administración fraudulenta, aunque sus defensas cuestionan la acusación y sostienen que no existen pruebas directas que acrediten que la residente haya robado medicación del hospital.

Además, hay un matiz clave dentro del expediente: la defensa de Lanusse remarcó que el propio Hospital Italiano informó que no detectó faltantes ni diferencias de inventario. Por eso, aunque la hipótesis judicial apunta a la sustracción de medicación, la discusión sobre cómo habrían salido esos fármacos y qué pruebas sostienen esa acusación sigue siendo uno de los puntos centrales del caso.
EL TESTIMONIO QUE PUSO BAJO LA LUPA A FINI LANUSSE
Las declaraciones no solo apuntaron al vínculo entre Lanusse y Boveri. También introdujeron una sospecha más inquietante: que ciertos elementos vinculados al uso anestésico podrían haber sido utilizados fuera de cualquier práctica médica. Esa hipótesis todavía debe ser probada, pero su aparición en el expediente volvió a poner a Lanusse en el centro de la escena.
La trama, conocida públicamente como Propofest, tomó dimensión pública tras la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, en febrero de 2026. A partir de ese caso, la investigación avanzó sobre un presunto circuito de consumo recreativo de drogas hospitalarias entre profesionales de la salud, con derivaciones en distintos hospitales y expedientes judiciales.
De acuerdo con lo publicado, Lanusse cuestionó la credibilidad de los testimonios que la involucran y su defensa sostuvo que parte de la acusación se apoya en relatos indirectos, comentarios de terceros y percepciones personales. Por eso, el caso se mueve en una zona especialmente sensible: hay procesamientos, testimonios e hipótesis judiciales fuertes, pero todavía no una condena.
Mientras tanto, el testimonio de las médicas volvió a sacudir una causa que ya era escandalosa. Lo que empezó como una investigación por el presunto robo de anestésicos terminó derivando en una trama mucho más oscura, atravesada por vínculos personales, consumo de sustancias peligrosas y una pregunta que ahora quedó instalada en el expediente: qué rol tuvo realmente Fini Lanusse en el caso Propofest.
