En un partido electrizante de principio a fin, la selección de Portugal se metió entre los ocho mejores de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ tras derrotar 2-1 a Croacia en el Dallas Stadium. Sin embargo, el encuentro quedó completamente marcado por una decisión arbitral que desató la furia de los croatas: un insólito penal concedido a Cristiano Ronaldo que abrió el camino del triunfo luso.
Con este resultado, el combinado dirigido por Roberto Martínez sella su clasificación a los cuartos de final, donde ya los espera la temible selección de España en un clásico ibérico que promete paralizar el planeta.
Un choque de gigantes que se rompió por un polémico silbatazo
El partido venía siendo un ajedrez táctico de alto vuelo. Croacia, fiel a su estilo combativo y liderada por la jerarquía eterna de Luka Modrić, le cerraba todos los caminos a un Portugal que no encontraba la claridad de otras noches.
La paridad absoluta se rompió de forma escandalosa en el minuto 42 de la primera mitad:
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La jugada: Cristiano Ronaldo ingresó al área y, ante la marca del defensor Joško Gvardiol, cayó desplomado al suelo tras un mínimo contacto físico totalmente normal en el juego.
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El fallo: Para sorpresa de todo el estadio y de los propios futbolistas, el árbitro principal no dudó y señaló el punto del penal de manera inmediata.
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El VAR, ausente: Pese a las airadas protestas de todo el plantel croata y las evidentes repeticiones televisivas que mostraban que no hubo falta alguna, el VAR decidió no llamar al juez para revisar la acción.
Infalible desde los doce pasos: Fiel a su costumbre y ajeno a las protestas, Cristiano Ronaldo ejecutó con un remate potente y cruzado para poner el 1-0 parcial, alcanzando un nuevo récord en su cuenta personal.
Croacia dio pelea, pero la jerarquía lusa pesó más
En el complemento, la injusticia pareció inyectarle rebeldía a los croatas. A los 61 minutos, tras una brillante triangulación iniciada por Modrić, Mateo Kovačić sacó un remate fulminante desde el borde del área grande para colgar la pelota en el ángulo de Diogo Costa, decretando un merecido 1-1.
Sin embargo, cuando el partido parecía destinado al tiempo suplementario, apareció la frescura del banco portugués. A los 79 minutos, tras un desborde letal de Rafael Leão por la banda izquierda, el mediocampista Vitinha conectó un centro preciso para empujar el balón al fondo de la red y estampar el definitivo 2-1.
Próxima parada: El clásico ibérico ante España
A pesar del sabor amargo que dejó la polémica arbitral en el bando croata, Portugal ya festeja su boleto a la siguiente fase. Ahora, el destino cruza a Cristiano Ronaldo y compañía contra España en los cuartos de final. Será un duelo de alto voltaje entre la solvencia colectiva de La Roja y el poder de fuego de una selección lusa que, con o sin ayuda, sigue avanzando con paso firme en el Mundial.
