El escándalo por la falsa noticia sobre la muerte de Jorge Messi sumó un nuevo y tenso capítulo. Florencia Peña modificó drásticamente el discurso que venía sosteniendo desde el error informativo y, tras confirmarse que la dirección de Luzu TV echó a los productores responsables de pasarle el dato falaz, la conductora se plantó públicamente para discrepar de manera tajante con las desvinculaciones, cambiando su eje de ataque.
El vuelco en la actitud de la actriz y conductora sorprendió a todos. Apenas un día antes, en medio de la ola de críticas globales, Peña se había despegado rápidamente del asunto culpando al equipo detrás de cámara, asegurando que ella "solo repitió" lo que le pusieron en la rutina de producción. Sin embargo, al ver las drásticas consecuencias laborales que provocó el hecho, reenfocó sus críticas hacia la conducción del canal de streaming.
"Yo no los hubiera despedido"
Con los despidos ya consumados por decisión de la cúpula que encabeza el medio digital, Florencia Peña alzó la voz para rechazar la severidad de la sanción y marcar una profunda línea de diferencia con las autoridades de la plataforma.
"Ayer le eché la culpa a la producción porque es la realidad: yo solo repetí lo que me dieron. Pero hoy, viendo cómo terminó todo, quiero decir que yo no los hubiera despedido como finalmente ocurrió. Me parece una medida desmedida y no comparto para nada cómo se manejó", sentenció la conductora, desmarcándose de la decisión empresarial.
Una fuerte discrepancia con el dueño de Luzu TV
De esta manera, la conductora abrió una grieta interna impensada, apuntando contra el dueño de la productora como el verdadero responsable de haber dejado a los trabajadores en la calle para "limpiar" la imagen del canal ante las marcas y las redes sociales.
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El reclamo por el "eslabón más débil": Peña dejó en claro que pasar de la recriminación por un error al despido directo es una falta de códigos, sugiriendo que se usó a los productores como chivos expiatorios de una estructura que suele manejarse con los códigos del entretenimiento y no del periodismo.
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Tensión en el aire: Esta postura expone un quiebre absoluto en la relación de la conductora con la dirección de Luzu, instalando un debate sobre los límites de la responsabilidad laboral cuando un error de contenido pone en jaque el prestigio de una empresa de streaming.
