El calvario de la mujer tucumana a la que su ex se le colgó del auto para amenazarla

30 de mayo 2026

El hostigamiento hacia Micaela, que vive en Concepción al sur de la capital de Tucumán, comenzó hace quince años, cuando apenas era una adolescente de 16. La violencia de parte de una expareja nunca cesó; mutó, escaló y se convirtió en una persecución constante sobre ruedas.

Hoy, a los 31 años, Micaela Calderón tomó la decisión de romper el silencio y contar detalladamente el calvario que vive, luego de que el pasado domingo sufriera un episodio de violencia extrema. Según pudo saber TN en diálogo con ella, su denunciado, Luciano Nieva (35), un supuesto taxista sin antecedentes penales previos, se encuentra finalmente detenido, tras protagonizar un último e impactante acto de violencia en plena vía pública.

La Justicia de Tucumán ordenó la prisión preventiva de Luciano Nieva por 30 días en el marco de una causa que investiga por presuntas amenazas contra su expareja. La resolución fue adoptada luego de una audiencia en la que las partes expusieron sus planteos y el avance de la investigación.

La acusación sostiene que existieron numerosos episodios intimidatorios que habrían sido cometidos contra la denunciante y personas cercanas a ella. A partir de esos elementos, el Ministerio Público Fiscal solicitó una medida de coerción para evitar posibles riesgos durante la etapa investigativa.

La víctima expresó su temor por lo ocurrido y planteó la necesidad de contar con protección efectiva mientras la causa continúa su curso.

Por su parte, Nieva optó por no declarar ante el juez que hizo lugar parcialmente al pedido de prisión de la fiscalía.

Más de una década de acoso sistemático

La reconstrucción de los hechos, sustentada de manera rigurosa en el testimonio en primera persona de la víctima y en las actuaciones judiciales en curso, devela una trama asfixiante de violencia de género y acoso sistemático. Según contó a TN Micaela, tras mantener una relación con Nieva durante su adolescencia, el sujeto adoptó una conducta de hostigamiento permanente que no sólo la tomó a ella como blanco, sino que se extendió de forma agresiva hacia sus familiares directos y amigos.

El asedio telefónico escaló a niveles insostenibles. Para intentar resguardarse de la insistencia del agresor, Micaela llegó a bloquear un estimativo de 150 líneas telefónicas diferentes utilizadas por Nieva para evadir los sucesivos bloqueos y continuar con las comunicaciones y mensajes agresivos hacia ella.

Frente a la gravedad de la situación, la joven radicó una denuncia penal formal el pasado 7 de febrero. A raíz de esta presentación, la Justicia de Concepción determinó dictar una orden de restricción de acercamiento. Sin embargo, la medida judicial no detuvo al agresor. Aprovechando su oficio de taxista, Nieva continuó vigilándola de manera sigilosa pero evidente. La víctima describe que el acoso se transformó en un seguimiento físico constante: la presencia intermitente del vehículo de alquiler la obligaba a vivir bajo alerta, sintiendo que perdía por completo la libertad de salir a la calle, encontrarse con amigas o visitar a su familia sin ser observada.

“Este es sólo uno de los hechos de los tantos que él me perseguía, pasaba por mi casa, me esperaba afuera en el horario que yo tenía que salir al gimnasio, en el horario que tenía que salir con mis amigos.

Es una situación muy desesperante, tengo miedo y lo tuve por mucho tiempo pero a pesar de todo decidí denunciarlo porque me enteré de que no es sólo conmigo sino también con otras mujeres que no tuvieron nada que ver con él.

Es un peligro no sólo para mí sino para toda la sociedad”, contó Micaela a TN, evidentemente conmocionada.

La tensión acumulada estalló el pasado domingo en un violento episodio de abordaje. Mientras la víctima se movilizaba, Nieva interceptó el trayecto y, en un acto temerario, se arrojó directamente sobre el capot del vehículo en el que ella se encontraba junto a familiares y amigos. Mientras el automóvil continuaba en movimiento con el sujeto encima, este comenzó a golpear con violencia el parabrisas mientras la amenazaba, en un claro intento de intimidación que expuso la vulnerabilidad absoluta a la que estaba sometida la joven.

Tras este último hecho de flagrante desobediencia judicial y agresión, la policía procedió a la aprehensión de Luciano Nieva. Este viernes se llevó a cabo la primera audiencia de formulación de cargos en los tribunales del sur tucumano donde se le dictó prisión preventiva por 30 días. El caso está bajo la órbita de la Unidad Fiscal a cargo de Jorge Echayre, mientras que la representación legal de Micaela es ejercida por el abogado penalista Juan Pablo Molinuevo.

El relato en primera persona de la víctima, visibilizado en su perfil de Facebook, expone con crudeza el impacto psicológico y la pérdida de libertad que provocan las conductas de acecho. La comunidad de Concepción permanece atenta al devenir de la audiencia judicial, que definirá si el imputado continuará el proceso tras las rejas para garantizar la vida y la seguridad de la denunciante.

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