Lo que debía ser la fiesta previa al debut de la Selección en la Copa del Mundo terminó en un bochornoso espectáculo de violencia contra simpatizantes de Argelia en el corazón de Manhattan.
NUEVA YORK. – La pasión mal entendida, el descontrol y la intolerancia volvieron a manchar la camiseta celeste y blanca en el escenario menos pensado. En plenas horas previas al esperado debut de la Selección Argentina contra Argelia en el Mundial 2026, el icónico cruce peatonal de Times Square, en el corazón de Nueva York, se transformó en el escenario de una salvaje y bochornosa batalla campal protagonizada por fanáticos de ambos países.
Las imágenes, que en cuestión de minutos se viralizaron a nivel global provocando un unánime repudio, exponen el lado más oscuro y primitivo del folklore futbolístico. Lo que comenzó como una concentración espontánea de hinchas terminó de la peor manera: con familias enteras de turistas corriendo aterrorizadas para esquivar una lluvia de piñas, patadas y proyectiles improvisados.
De las canciones al salvajismo: cómo se desató el caos
Según reportaron testigos presenciales y medios internacionales como el diario francés Le Parisien, el ambiente en la emblemática plaza neoyorquina se enrareció de manera progresiva. La tradicional demostración de color y cantos argentinos se cruzó con los simpatizantes argelinos, desatando un ida y vuelta de provocaciones.
El conflicto escaló rápidamente tras un intercambio de gestos obscenos e insultos de alto calibre. La violencia verbal no tardó en transformarse en violencia física:
- Peleas cuerpo a cuerpo: Grupos de jóvenes se trenzaron a golpes de puño y patadas en medio de la avenida, ante la mirada atónita de peatones y menores de edad.
- Ataques con objetos contundentes: En los videos difundidos se observa el lanzamiento de vallas peatonales, botellas y objetos del mobiliario urbano.
- Turistas en peligro: Decenas de personas ajenas al evento tuvieron que refugiarse en los locales comerciales de la zona mientras el epicentro de Manhattan quedaba fuera de control.
A pesar de que varios hinchas con sentido común intentaron separar a los violentos y calmar los ánimos, sus esfuerzos fueron completamente estériles. La gresca continuó en escalada hasta la demorada intervención del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), que procedió a dispersar la zona y realizar arrestos entre los principales responsables del tumulto.
El contraste de la vergüenza
Mientras en Kansas City —sede del partido— miles de argentinos coparon las calles con banderas, bombos y en un clima de absoluta fiesta familiar, un puñado de violentos en Nueva York se encargó de dar la vuelta al mundo por las razones equivocadas.
Este violento cruce representa el primer gran incidente de seguridad entre aficiones en lo que va de la actual Copa del Mundo. Las autoridades de la FIFA y el comité organizador local ya manifestaron su profunda preocupación por el hecho y confirmaron que se encuentran investigando los registros de las cámaras de seguridad para identificar a los involucrados.
El fútbol argentino, que tanto se jacta de tener "la mejor hinchada del mundo", vuelve a quedar bajo la lupa internacional. Esta vez no hubo barras bravas organizados ni internas de tribunas locales; se trató de ciudadanos comunes que, amparados en el anonimato de la masa y el color de una camiseta, exportaron su peor versión cultural al centro del planeta.
