El idilio entre el público paraguayo y Gustavo Alfaro sufrió su primer y más devastador impacto en las tierras de California. La Selección de Paraguay, que llegó al Mundial 2026 respaldada por un sólido invicto en las Eliminatorias, chocó de frente contra la realidad de la élite futbolística al caer goleada por 4 a 1 ante el anfitrión Estados Unidos. La floja respuesta táctica y la fragilidad defensiva desataron una ola de feroces críticas en los principales medios de comunicación de Paraguay, donde el término "vergüenza" empezó a repetirse con preocupante frecuencia.
El planteo hiperdefensivo del estratega argentino, que en la previa de la cita mundialista había apelado a sus habituales discursos motivacionales y poéticos, se desmoronó por completo ante la intensidad y las triangulaciones del rival.
De la ilusión al "baile" en vivo
La bronca de los medios paraguayos quedó fielmente retratada en las transmisiones radiales y televisivas de Asunción. Durante la segunda mitad, mientras los goles de Folarin Balogun sentenciaban la historia, relatores emblemáticos como Jorge "Chipi" Vera (ABC Cardinal) explotaron al aire ante la pasividad del banco paraguayo: "Es un baile, una paliza... Queríamos que se termine el partido y así de desastroso fue el equipo de Alfaro", disparó el periodista en un relato cargado de indignación que rápidamente se viralizó en las redes.
La prensa escrita no fue más piadosa. Se cuestionó la falta de rebeldía, la desconcentración de piezas clave que juegan en el exterior y, sobre todo, la carencia de un plan B ofensivo cuando el "cerrojo" inicial de Alfaro se rompió. Pasaron de elogiar la mística recuperada a exigirle al DT que "despierte" a un plantel que pareció paralizado por el escenario mundialista.
El crudo sincericidio de Alfaro que encendió el debate
Fiel a su estilo, el director técnico argentino no esquivó las balas en la conferencia de prensa posterior al partido, aunque sus palabras terminaron alimentando las dudas de los analistas en Asunción. Al admitir que Estados Unidos ganó con absoluta justicia, Alfaro soltó una de sus frases más crudas: "Sabemos que hay determinados niveles donde con el orden defensivo, la garra, la templanza, con correr, no te alcanza".
Si bien para algunos sectores de la prensa paraguaya esta declaración representó un baño de realidad necesario, para los analistas más críticos sonó a una alarmante declaración de impotencia. "Si la garra no alcanza, ¿cuál es el fútbol que propone Alfaro para revertir esto?", se preguntaban esta mañana en los principales programas deportivos de la televisión paraguaya.
Sin margen de error ante Turquía
Con el grupo cuesta arriba, los medios paraguayos coinciden en que la "paciencia táctica" con el entrenador se terminó en apenas 90 minutos. Pese a que Alfaro intentó bajar los decibeles asegurando que "hoy empezó la Copa del Mundo, no terminó", la Albirroja quedó obligada a cambiar drásticamente la imagen el próximo viernes ante Turquía en San Francisco si no quiere armar las valijas de manera prematura. En Paraguay ya no compran discursos: ahora exigen fútbol.
