Tras el fracaso copero y sin DT definitivo, el Consejo de Fútbol ejecuta una "escoba" implacable: referentes lesionados, figuras que exigen irse y contratos estancados desatan una crisis sin precedentes en el vestuario de la Ribera.
BUENOS AIRES. El Mundo Boca se encuentra en estado de alerta máxima y las alarmas no paran de sonar en el Predio de Ezeiza. La reciente eliminación de la Copa Libertadores detonó una bomba interna que terminó por romper la paciencia de la dirigencia.
Encabezado por Juan Román Riquelme, el Consejo de Fútbol puso en marcha un plan de depuración extrema que promete transformarse en el éxodo de futbolistas más severo de los últimos años, amenando con desmantelar por completo la estructura del primer equipo.
Bajo el interinato de Claudio Úbeda y sin un rumbo técnico definido, la lista de "prescindibles", figuras en conflicto y bajas por fuerza mayor ya llega a los dos dígitos, desatando una profunda preocupación entre los hinchas por el futuro futbolístico inmediato de la institución.
El drama de Cavani y la fuga de las joyas del club
El golpe más duro para la masa societaria es la situación de su máxima estrella, Edinson Cavani. A sus 39 años, el delantero uruguayo atraviesa un calvario por una severa hernia de disco que apenas le permitió disputar dos partidos en lo que va del año.
Ante la millonaria cifra de su contrato y su alarmante inactividad, la dirigencia evalúa una rescisión anticipada de su vínculo, marcando un final abrupto y doloroso para el ciclo del "Matador".
A este drama se le suma un frente de batalla con las figuras jóvenes:
- Exequiel "Changuito" Zeballos: Con el contrato a punto de vencer en diciembre y las negociaciones completamente congeladas, el delantero presiona para ser transferido de urgencia al Napoli de Italia para evitar irse libre y con las manos vacías.
- Kevin Zenón: La gran figura del mediocampo pateó el tablero y le comunicó formalmente a Riquelme su firme decisión de buscar un "cambio de aire". El volante exige que se acepten ofertas del exterior, dejando al equipo sin su principal generador de juego.
"Hay ciclos que están totalmente cumplidos y el que no quiera estar o no rinda a la altura de la camiseta, tiene la puerta abierta", filtraron desde las entrañas del Consejo de Fútbol, confirmando que no habrá concesiones para nadie.
Una lista negra interminable: los "borrados" por la dirigencia
La limpieza no discrimina trayectorias ni puestos. En las últimas horas se confeccionó una lista de jugadores que no serán tenidos en cuenta y a los que se les busca una salida desesperada antes del cierre del mercado:
- Los delanteros sentenciados: Carlos Palacios (quien arrastra una sinovitis de rodilla y no sumó minutos en el año) ya negocia su regreso a Chile con Colo-Colo. A él se suman Lucas Janson, completamente marginado, y Milton Giménez, quien tras ser duramente resistido por la tribuna y arrastrar una pubialgia, armaría las valijas para irse a Vélez Sarsfield.
- Desmantelamiento en el medio y la defensa: Los laterales derechos Marcelo Weigandt (reprochado por el público) y Juan Barinaga fueron catalogados como prescindibles. En el mediocampo, la decepción con los refuerzos es total: Tomás Belmonte, Agustín Martegani y el chileno Williams Alarcón (tapado por los nombres de peso del plantel) tienen el cartel de venta colgado.
Con un plantel diezmado, figuras históricas en la rampa de salida y un vacío de poder en el banco de suplentes, Boca Juniors afronta uno de los mercados de pases más caóticos y riesgosos de su historia reciente. La reconstrucción promete ser total, pero el costo de la purga podría dejar al club contra las cuerdas para lo que queda de la temporada.
