El femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, dejó una herida profunda en su familia. Mientras el caso avanza en la Justicia, su mamá, Melisa Heredia, sigue internada y aumenta la preocupación por su estado de salud.
“Está un poquito complicada. Clínicamente está bien, pero el tema psicológico es complicado”, expresó este martes Miguel Heredia, padre de Melisa y abuelo de Agostina, en diálogo con El Doce.
La mujer fue internada por una descompensación el sábado, incluso antes de que el cuerpo de su hija Agostina fuera encontrado enterrado en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra. Desde entonces, el dolor atraviesa a toda la familia.
Agostina junto a su mamá, Melisa Heredia. (Foto: TN).
El pedido de la familia: “No actuó solo”
Mientras Melisa permanece bajo atención médica, sus familiares siguen de cerca el avance de la causa judicial y redoblan el reclamo de justicia. Hasta el momento, la investigación encabezada por el fiscal Raúl Garzón tiene como principal acusado a Claudio Barrelier, señalado como autor del femicidio.
Sin embargo, tanto Miguel Heredia como el padre de Agostina, reclaman que se impute también a Soledad, la dueña del Ford Ka que usó Barrelier para descartar el cuerpo de la adolescente.
“Esta mujer para mí algo tiene que ver, tiene que estar imputada y demorada”, sostuvo Miguel. Y subrayó: “(Barrelier) No actuó solo, lo venimos diciendo desde el primer momento”.
Claudio Barrelier, el acusado del crimen de Agostina Vega en Córdoba. (Foto: Redes sociales).
Sospechas y reclamos por la investigación
Las dudas también se alimentan de un video que llegó a manos de los familiares. Según relató Elizabeth Heredia, abuela de Agostina, en las imágenes se observaría el ingreso de dos personas a la casa de barrio Cofico donde estuvo la víctima.
Aunque todavía no pudieron determinar con precisión la fecha ni el horario de la grabación, consideran que fue después de que Agostina llegó con el femicida.
Elizabeth también recordó los días de búsqueda y la falta de respuestas. “En un principio cuando mi hija fue a hacer la denuncia, todo ese fin de semana hasta el día martes, nadie nos dio bola. El martes empezó otra historia, cuando nos recibió el fiscal Garzón”, relató la mujer.
Y completó: “Para nosotros ni siquiera nos tuvieron en cuenta. Fue a decir nombre, dirección, cuando el remisero dijo que había llevado a mi nieta hasta ahí”.


