Trump llegó a China para reunirse con Xi Jinping para estabilizar las relaciones bilaterales

13 de mayo 2026

Donald Trump llegó este miércoles a China en una visita histórica en la que buscará estabilizar las siempre difíciles relaciones con Beijing bajo el fantasma de la guerra en Irán.

El presidente estadounidense arribó al país a última hora del miércoles hora local (la mañana en la Argentina), pero el plato fuerte de su viaje se cumplirá este jueves y el viernes con sendas reuniones con su par chino, Xi Jinping.

La agenda oficial prevé una visita al Templo del Cielo y una cena de Estado, pero todas las miradas estarán puestas en el conflicto en Medio Oriente, el comercio internacional, la inteligencia artificial y la situación en Taiwán, aliado militar y estratégico de Washington y considerado una provincia rebelde por Beijing.

Será el primer encuentro bilateral desde octubre pasado cuando ambos líderes se reunieron en Corea del Sur y pusieron fin a una desgastante guerra comercial tras la imposición de elevados aranceles mutuos.

¿Qué está en juego en la visita de Donald Trump a China?

Trump no viajó solo. Lo acompaña una amplia delegación de funcionarios y un “dream team” empresarial integrado, entre muchísimos otros, por Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple), Kelly Ortberg (Boeing), David Solomon (Goldman Sachs), Stephen Schwarzman (Blackstone), Larry Fink (BlackRock) y Jane Fraser (Citigroup).

Jorge Malena, director del Comité de Asuntos Asiáticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), dijo a TN que el viaje de Trump a China “parece orientado más a estabilizar la relación bilateral que a producir avances profundos”.

El presidente Donald Trump se subió al Air Force One en la Base Aérea Andrews de Maryland, para iniciar su viaje a China, el 12 de mayo de 2026. (AP foto/Mark Schiefelbein)

El presidente Donald Trump se subió al Air Force One en la Base Aérea Andrews de Maryland, para iniciar su viaje a China, el 12 de mayo de 2026. (AP foto/Mark Schiefelbein)

“Tanto Washington como Beijing reconocen que las diferencias estructurales -comerciales, tecnológicas y geopolíticas- seguirán vigentes, por lo que el principal objetivo será evitar una nueva escalada de tensiones. En este contexto, la reunión con Xi Jinping buscará preservar canales de diálogo y reducir riesgos de crisis, más que redefinir la relación entre ambas potencias", indicó.

La visita estaba prevista para marzo pasado, pero se postergó por la guerra en Irán.

Precisamente el conflicto estará en la mesa de diálogo bilateral, aunque Trump se esforzó por minimizar la importancia del tema antes de viajar a Beijing. China es el principal comprador del petróleo iraní y la Casa Blanca buscó en las últimas semanas que Xi Jinping presionara a Teherán para acordar una salida al conflicto que lleva ya dos meses y medio.

La sucesión de sanciones internacionales impulsadas por Washington obligó a Irán a concentrar sus exportaciones petroleras en Beijing en los últimos años. Así, hoy China compra alrededor del 80% del total de las exportaciones de crudo iraní. En 2025 esta cifra representó 1,38 millones de barriles diarios. En contrapartida, el 13% de las importaciones petroleras de China proviene de Irán a través del bloqueado estrecho de Ormuz.

En ese marco, el presidente estadounidense dijo que no necesita pedirle ayuda a China para resolver la guerra. “Tenemos muchas cosas que discutir. Para serle franco, no diría que Irán sea una de ellas, porque tenemos a Irán muy bajo control. O bien llegaremos a un acuerdo, o (los iraníes) serán diezmados; de una forma u otra vamos a ganar”, dijo Trump a periodistas antes de partir hacia China.

Además, calificó su relación con Xi como “inmensa”.

“Siempre nos hemos llevado bien. Nos va muy bien con China, y trabajar con ellos ha sido muy positivo. Por ello, esperamos con entusiasmo esta reunión. Como saben, el presidente Xi vendrá aquí hacia finales de año, lo cual también será muy emocionante”, dijo.

Seguridad energética, comercio y Taiwán

Para Malena, “uno de los temas centrales será la seguridad energética, especialmente por la inestabilidad en el estrecho de Ormuz y el papel de China en el mercado petrolero iraní. Aunque Washington y Beijing mantienen posiciones diferentes respecto de Irán y las sanciones, ambos comparten el interés en evitar una interrupción de los flujos energéticos globales”, indicó.

El especialista en temas chinos dijo que “también ocuparán un lugar relevante las negociaciones económicas y comerciales, aunque no se esperan avances significativos en cuestiones sensibles como restricciones tecnológicas, cadenas de suministro o tierras raras”.

Según afirmó, “la visita reflejará además la competencia entre ambas potencias por el liderazgo internacional. Trump buscará mostrar capacidad de negociación y fortaleza política ante el escenario interno estadounidense, mientras Xi Jinping intentará consolidar la imagen de China como un actor responsable y estabilizador”.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, estrecha la mano del vicepremier chino He Lifeng durante una reunión bilateral en Ginebra, Suiza, el sábado 10 de mayo de 2025. (Martial Trezzini/Keystone vía AP)

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, estrecha la mano del vicepremier chino He Lifeng durante una reunión bilateral en Ginebra, Suiza, el sábado 10 de mayo de 2025. (Martial Trezzini/Keystone vía AP)

“Por ello, la cumbre probablemente representará un ejercicio de administración de la rivalidad sino-estadounidense, con resultados limitados pero útiles para evitar un deterioro mayor de la relación”, concluyó el analista.

Según The New York Times, Trump pondrá sobre la mesa las compras por parte de China de aviones Boeing, carne vacuna y soja estadounidenses, así como la creación de una junta de inversiones y otra de comercio.

China, a su vez, priorizará tres ejes: aranceles, tecnología y la situación en Taiwán. Además, buscará prorrogar la tregua comercial alcanzada el año pasado y suavizar los controles a la exportación de semiconductores avanzados que China necesita para modernizar su sector industrial.

El resultado más probable de la cumbre, concluyó el periódico, es un conjunto de acuerdos modestos sobre inversión y una extensión de la tregua comercial.

Te puede interesar