El fútbol argentino arde tras la victoria de Rosario Central 2-1 sobre Racing Club, que depositó al "Canalla" en las semifinales del Torneo Apertura 2026. Lo que debió ser una fiesta del fútbol terminó en un escándalo de proporciones institucionales, con el club de Avellaneda denunciando de forma directa un "despojo descarado" y apuntando a la conducción de la AFA.
Una noche de furia para "La Academia"
El foco del conflicto se centró en la actuación del árbitro Darío Herrera, quien expulsó a dos figuras clave de Racing: Adrián "Maravilla" Martínez y Marco Di Cesare. Con 9 hombres en cancha, el equipo de Gustavo Costas no pudo sostener la ventaja y terminó cayendo en el Gigante de Arroyito.
La reacción de Racing fue inmediata y sin precedentes. A través de sus canales oficiales, el club publicó una imagen sugerente de Herrera "inclinando la cancha", mientras que el ídolo y dirigente Diego Milito fue tajante en zona mixta:
"Nos sentimos robados. Fue un despojo descarado a la vista de todo el país. No nos dejaron competir".
La sombra de Viamonte sobre Central
Las acusaciones de Racing no son aisladas, sino que se enmarcan en un clima de sospecha que rodea a Rosario Central desde finales de 2025. El "Canalla" ha sido señalado por el mundo futbolístico tras la polémica obtención del título de liga 2025 "por escritorio", una decisión administrativa de la AFA basada en la acumulación de puntos que generó rechazo en el resto de los clubes.
A esto se suma la percepción de un "viento a favor" arbitral desde el regreso de Ángel Di María al club, lo que alimenta las teorías sobre un interés político en que el conjunto rosarino sea protagonista del torneo.
El antecedente del "18-1"
Para los hinchas de Racing, lo ocurrido anoche es la culminación de una persecución. En la fase previa contra Estudiantes, se dio un dato estadístico insólito: el árbitro Martínez Beligoy sancionó 18 faltas a favor del "Pincha" y solo una para Racing.
Especialistas y periodistas advierten que la pérdida de peso político de la dirigencia académica en la calle Viamonte podría estar pasando factura dentro del campo de juego.
Con este clima de tensión, Rosario Central avanza a semis bajo la lupa, mientras Racing promete elevar una queja formal ante las autoridades por lo que consideran un arbitraje sistemáticamente tendencioso.
