El proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional enviado por el Gobierno comenzó formalmente su recorrido en la Cámara de Diputados, luego de que Martín Menem definiera su giro a las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores y Culto. La iniciativa tiene 133 artículos, incluye cambios en distintas normas vinculadas con seguridad y recursos naturales y ya generó cuestionamientos de sectores de la oposición.
Las tres comisiones están presididas por Carlos Zapata, Laura Rodríguez Machado y Juliana Santillán, respectivamente, y tendrán a su cargo el análisis de la propuesta antes de que pueda avanzar hacia la firma de un dictamen.
El texto impulsado por el Poder Ejecutivo contempla, entre otros puntos, la derogación de la Ley 26.659, que regula las sanciones vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina.
También introduce modificaciones en el Código Penal, la Ley de Defensa Nacional, la Ley de Inteligencia y la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos.
La oposición anticipó que no acompañará el proyecto sin una discusión profunda. El diputado y excanciller Jorge Taiana sostuvo: “Más que a la defensa de la soberanía, el proyecto de ley que escribió el Gobierno sobre Malvinas responde a la iniciativa norteamericana del Escudo de las Américas”.
Por su parte, Eduardo Valdés, de Unión por la Patria, afirmó: “El proyecto está más hecho para la represión interna que para recuperar Malvinas. Cuando (Javier) Milei se convirtió en malvinero, venía de estar en Chile donde alabó al (expresidente Augusto) Pinochet, y la verdad que Pinochet y Malvinas no riman”.
Además, consideró que la iniciativa es “una consecuencia de la reunión del Canciller (Pablo) Quirno con Marco Rubio (secretario de Estado de EE.UU.) y del alineamiento ciego con los Estados Unidos”.
Desde el Frente de Izquierda, Myriam Bregman también rechazó el proyecto. “El proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional enviado por el Poder Ejecutivo, bajo la cobertura de una supuesta defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas, constituye un fraude monstruoso: pretende reforzar el Estado autoritario y profundizar el realineamiento de la Argentina y la región con Estados Unidos y sus intereses geopolíticos. Otra vez aparece la mano del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, detrás de una iniciativa de Javier Milei”, planteó.
Los principales cambios que propone la iniciativa
El Gobierno fundamentó el proyecto como “un hito en la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y un avance legal sin precedentes en la historia de nuestro país”.
La propuesta ratifica que las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, junto con los espacios marítimos e insulares correspondientes, integran el territorio nacional y establece como objetivo permanente su recuperación y el ejercicio pleno de la soberanía.
Según los fundamentos oficiales, busca “castigar a quienes explotan nuestros recursos naturales de forma ilegítima; generar los incentivos necesarios para que los involucrados cesen en dicha conducta; y dotar al Estado Nacional de las herramientas indispensables para protegerse frente a amenazas externas”.
Uno de los cambios centrales es la derogación de la Ley 26.659 y la ampliación del esquema sancionatorio a otros recursos naturales, renovables y no renovables, explotados sin autorización de la República Argentina.
El texto prevé además penas de cinco a siete años de prisión, multas equivalentes a entre 20.000 y 100.000 barriles de petróleo e inhabilitación especial para quienes, a sabiendas, provean bienes o servicios esenciales a sujetos alcanzados por las conductas previstas en la norma.
También crea el Consejo de Seguridad Nacional, que será encabezado por el Presidente de la Nación y funcionará como órgano rector del Sistema de Seguridad Nacional.
Entre sus atribuciones figuran asistir al Presidente en cuestiones vinculadas con la seguridad nacional, elaborar la Política de Seguridad Nacional y aprobar las políticas sectoriales de los distintos integrantes del sistema.
El Senado impulsa una Bicameral permanente por la causa Malvinas
En paralelo al avance del proyecto en Diputados, el Senado tiene previsto tratar este miércoles a las 16 la creación de una Comisión Bicameral por la Causa Malvinas, impulsada por el bloque Convicción Federal.
La senadora Carolina Moisés pidió el tratamiento sobre tablas de la iniciativa, que busca garantizar una intervención permanente del Congreso en los asuntos vinculados con la soberanía sobre las islas.
“En este punto lo que quiere Convicción Federal es hacer respetar la participación que debe tener el Poder Legislativo en esta materia, frente a los acontecimientos públicos y las acciones del Gobierno Nacional que incluso envió al Congreso un proyecto en defensa de la soberanía nacional”, explicó.
La comisión estaría integrada por 16 legisladores, ocho de cada Cámara, y debería incluir al menos un representante de Tierra del Fuego por Diputados y otro por el Senado.
Además del seguimiento de la cuestión Malvinas, tendría competencia sobre hidrocarburos, pesca, licencias, operadores, financiamiento, servicios, puertos, logística, impacto ambiental y regímenes sancionatorios.
“Malvinas es un tema permanente y necesita institucionalmente el Congreso tener una comisión permanente”, sostuvo el senador Guillermo Andrada.
