¿Por qué me pasa esto? ¿Por qué me suceden estos problemas? Si Dios es real... ¿Por qué no evita que me pasen estas cosas? Éstas y tantas otras preguntas nos hacemos a diario intentando hallar respuestas a todo lo que enfrentamos.
Hay algo que debemos entender: todo lo que hacemos en esta vida trae consecuencias, sean buenas o malas, porque no hay nada en nuestras acciones que no sea intencional.
¿Escuchaste alguna vez la frase "todo lo que siembres lo vas a cosechar"? No es un dicho popular simplemente, es una ley bíblica y espiritual (2° Corintios 9:6) así como la ley de la gravedad.
Entonces ¿Qué significa esto? Que el universo responderá siempre a todo lo que hagamos y digamos en cualquier lugar y situación. Es decir que, si todo el tiempo hablamos negativamente, aunque nos esforcemos mucho en detenerlo, no debería sorprendernos que nos sucedan lo que decimos.
Por eso, es necesario que hablemos diferente, cambiando afirmaciones como: "No puedo" por otras como: "Sí puedo, lo voy a intentar".
Lo mismo sucede en las relaciones interpersonales. Jesús, el Mesías, nos dice en Mateo 7:12 "Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti. Esa es la esencia de todo lo que se enseña en la biblia".
Cuando tratamos mal a una persona, seguramente recibiremos lo mismo en algún momento. Algunos llaman a esto "karma", otros "tikun", otros "causa y efecto", pero Jesús dejó escrito y bien claro en la Biblia que, tarde o temprano, cosecharemos todo lo que sembremos.
Oro para que en estos días te detengas, analices tu vida y puedas cambiar actitudes erradas por correctas, palabras negativas por positivas y comprender que en algún momento todo se va a revertir para bien en tu vida.
“No nos cansemos de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no nos rendimos”. (Gálatas 6:9)
¡Les bendigo!
Apóstol Lucas Galiano Iglesia Cristiana "Morada de Su Presencia"
