La actual ola de calor en Francia provocó al menos 40 muertos por ahogamiento desde el 18 de junio, en su mayoría jóvenes, en el marco de temperaturas extremas que marcaron un récord desde que existen registros oficiales.
Ante esta problemática, el primer ministro Sébastien Lecornu confirmó que “son las primeras víctimas fatales de la crisis que estamos viviendo” al referirse a quienes fallecieron en incidentes vinculados al clima.
Durante el martes, el país galo registró la temperatura media más alta para un mes de junio desde 1947, alcanzando 29,8℃, según el servicio meteorológico Météo France.
En varios puntos del país, los termómetros superaron los 40℃. El país afronta así su segunda ola de calor en menos de un mes, fenómeno que el consenso científico atribuye a la intensificación del cambio climático generado por la actividad humana.
Las autoridades pusieron atención en el creciente número de ahogamientos, especialmente entre jóvenes. Según Lecornu, desde el 18 de junio se contabilizaron 40 fallecimientos por esta causa.
El antecedente inmediato muestra una tendencia al alza: en el verano de 2025, se registraron 409 muertes por ahogamiento, un aumento del 16% respecto a 2024. Entre las víctimas de ese año se encontraban 57 niños y adolescentes.
La ministra de Deportes, Marina Ferrari, advirtió sobre los riesgos de bañarse en sitios no vigilados y recordó la importancia de acudir solo a zonas supervisadas. “La gente busca ríos, lagos y otras áreas con agua para refrescarse”, explicó Ferrari, e insistió en las recomendaciones de seguridad.
En el lago de Annecy, ubicado en los Alpes franceses, una persona falleció y otra se encuentra desaparecida tras incidentes en el agua, informaron los bomberos. Por otro lado, un joven futbolista de la segunda división local permanece en estado de muerte cerebral luego de ahogarse el lunes en una zona prohibida del río Ródano, cerca de Lyon, según fuentes policiales.
Otros episodios recientes incluyeron la muerte de dos hermanos de 2 y 4 años, hallados dentro de un auto familiar en Carpentras, y el fallecimiento de tres personas mayores en sus domicilios en el suroeste de Francia.
El primer ministro Lecornu remarcó la “incertidumbre” respecto a la duración del fenómeno y solicitó al gabinete evaluar distintos escenarios, incluyendo la posibilidad de que la ola de calor se extienda hasta buena parte de julio. De acuerdo con Météo France, las condiciones actuales “eran comparables a la ola de calor de agosto de 2003, que duró 16 días y provocó aproximadamente 80.000 muertes adicionales en toda Europa”. El organismo indicó que aún no es posible prever la duración del episodio.
El fenómeno meteorológico conocido como bloque Omega impulsa la actual ola de calor en Francia, caracterizado por una masa de aire cálido atrapada entre sistemas fríos, lo que genera que las temperaturas se eleven de forma sostenida.
“El jueves volverá a ser un día sofocante (en Francia), con temperaturas que se mantendrán igual de altas. El viernes se espera que comience un descenso gradual desde la costa atlántica”, señaló un meteorólogo consultado por Météo France. El impacto de estas olas de calor se extiende más allá de la salud física y mental de la población, ya que también obliga a las empresas a modificar rutinas y representa un riesgo para las cosechas de cereales.
La crisis climática intensifica tanto las olas de calor como las tormentas, afectando a varias regiones del continente. En Italia, el Ministerio de Salud activó la alerta máxima para 15 ciudades y las autoridades restringieron ciertas actividades laborales para proteger a los trabajadores. Se preveían tormentas en los Alpes y los Apeninos, con precipitaciones intensas, vientos fuertes y caída de granizo.
En Gran Bretaña, la Oficina Meteorológica anticipó temperaturas de hasta 37℃ en el sur de Inglaterra para este martes, lo que podría establecer un nuevo récord para junio. La previsión de un aumento adicional llevó a decenas de escuelas a cerrar antes de tiempo. Las redes de transporte en toda Europa enfrentaron dificultades, con trenes cancelados o que operaron a menor velocidad debido al calor extremo.
