Regatas Resistencia y Aguará protagonizaron esos partidos que en jerga se los conoce como “chivo”. Fue un match cerrado, áspero, con pincelas de buen rugby, y en otros de bajo nivel.

En ese contexto, todo indicaba que el equipo que menos se equivocaba iba a sacar el partido adelante. Y Aguará fue el que menos se equivocó, ya que aprovechó su momento y  cuando la paso mal se aferró una correcta defensa, que contó con la ayuda cómplice de un Regatas que no tuvo ni ideas, ni variantes para vulnerarla.

El primer tiempo fue un claro ejemplo de la paridad. El “remero” arrancó muy bien, ganado las formaciones móviles, y jugando en campo rival. Su superioridad fue manifiesta y sólo fue contenida con penales, que fueron muy bien aprovechados por Marcelo Miño para decretar el 6  a 0, a los 21 minutos.

Motivado, Regatas tuvo una ráfaga de excelente rugby, en donde sinceramente no “ligo”. Hizo todo bien pero en la puntada final careció de suerte. Como la pelota que se le cayó a Claudio Martínez cuando iba camino al try, tras un pase exquisito con el pie de Ramiro Zaracho de punta a punta.

A partir de allí el “remero” tuvo un bache pronunciado, como que se “pincho” psicológicamente, y Aguará fue creciendo en su juego, ganando en las formaciones fijas, y poniendo el juego en campo chaqueño. Así Regatas sólo se limitó a cometer infracciones, y Sebastián Ríos facturó con sendos penales para dejar el marcador en tablas, en 6.

 

Amarilla que costó caro

En el complemento el partido cambio. Carlos Dansey fue amonestado y Regatas lo sintió y lo pagó muy caro, al punto que en ese intervalo de diez minutos, el equipo formoseño capitalizó al máximo su hombre de más llegando a sendos tries por intermedio de Juan Nieva y de Walter Torres, para dejar el marcador en un claro 20 a 6, a los 16 minutos.

Regatas reaccionó, y lo hizo como mejor sabe. Juego dinámico por la base, con Fernando López y Lucas Harispe poniendo al equipo adelante, al punto que el propio pilar “remero” llegó al try, tras un rever pass de Caros Dansey perfecto, para dejar el marcador 13 a 20,a  los 21 minutos.

Después todo se desarrolló en campo formoseño. Regatas fue una y otra vez, pero cuando tuvo claras chances para marcar sus line out ofensivos fueron un gran dolor de cabeza, desperdiciando cuanta oportunidad tuvo.

En los últimos minutos, ya ganados por la desesperación, el equipo “remero” fue anárquico, por lo que el apoyo nunca llegaba a los ruck favoreciendo los penales en contra, y la tranquilidad para los formoseños que aguantaron muy bien el match, pese a tener un hombre menos en los minutos finales.

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