El dirigente social Emerenciano Sena, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, protagoniza una delicada situación sanitaria tras cumplir 12 días consecutivos en huelga de hambre. Como consecuencia del abrupto descenso de peso y el desmejoramiento de su salud, debió ser trasladado de urgencia al Hospital Julio C. Perrando de Resistencia.
Claves del caso:
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La medida de fuerza: Sena inició la protesta a fines de septiembre en el Complejo Penitenciario I de Villa Barberán, donde se encuentra alojado junto a su hijo César, en reclamo de su prisión domiciliaria y mejoras en su atención médica.
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Impacto físico: Acumula una pérdida de siete kilos, lo que provocó una marcada descompensación y alertas en su entorno íntimo por su estado general de salud.
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Internación hospitalaria: Tras el agravamiento de su cuadro, fue derivado al nosocomio capitalino para recibir asistencia médica intensiva, ser estabilizado clínicamente y luego retornar al penal.
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Nuevos reclamos: Además de insistir con el beneficio de la prisión domiciliaria por motivos de salud, el detenido formalizó petitorios urgentes para obtener turnos médicos en especialidades como traumatología, nutrición y otorrinolaringología, sumando quejas sobre las condiciones edilicias del pabellón.
Contexto de reclusión
El referente social cumple condena en el marco de la causa judicial que conmocionó a la provincia. Mientras desde su círculo cercano denuncian que su condición física "se vino a pique" y remarcan complicaciones auditivas y visuales derivadas de su cuadro crónico, fuentes del Servicio Penitenciario minimizaron el trasfondo de la protesta y señalaron que se procedió a estabilizarlo conforme a los protocolos sanitarios vigentes para este tipo de situaciones carcelarias.
