River empezó una nueva era tras la salida de Coudet: los tres objetivos que tendrá Ponzio como DT interino

28 de agosto 2026

River pasó página tras la salida de Eduardo Coudet y comenzó a entrenarse bajo las órdenes de Leonardo Ponzio, el nuevo DT que designó la directiva de manera transitoria. El exmediocampista, que se venía desempeñando en la secretaría técnica de la institución, hará su debut este domingo contra Banfield con el desafío inmediato de renovar los ánimos en Núñez.

No obstante, el nuevo ciclo interino tiene en el horizonte una serie de objetivos que presentan una mayor exigencia, que van desde la obtención de resultados positivos hasta la incorporación de una idea futbolística que busca sostenerse hasta el final del semestre competitivo.

La necesidad de recuperarse tras el golpe en la Copa Sudamericana

El primer reto es urgente: River debe recomponerse de la eliminación contra Independiente Santa Fe. La salida de Coudet fue una manera de descompromir un vestuario cargado de bronca y decepción, pero el desafío mayor es volver a ganar y sostener el rendimiento en el tiempo.

Después del Mundial, el Millonario decidió hacer una inversión inédita en refuerzos de alta jerarquía -como Ángel Correa y Thiago Almada- para darle un salto de calidad al plantel y el DT anterior no pudo facilitar su adaptación al equipo. Parte de la recuperación de este River dependerá de cuánto tarde Ponzio en encontrar el mejor funcionamiento posible con las piezas a disposición.

Thiago Almada, la figura del plantel de River. (Foto: Reuters)

El riesgo de quedarse sin competencias internacionales

River arrancó el año con el foco puesto en lograr la clasificación a la Copa Libertadores 2027, algo que no pudo conseguir en la campaña previa con Marcelo Gallardo. Sin embargo, el contexto empeoró: el Millonario hoy corre el riesgo de no clasificar a ningún certamen internacional de la siguiente temporada.

El conjunto de Núñez hoy está fuera de los primeros nueve lugares de la Tabla Anual que otorgan cupos tanto a la Libertadores como a la Sudamericana. Todavía en el meridiano de la fase regular del Clausura, River tiene once fechas por delante para cumplir el mayor objetivo que se trazó hasta fin de año.

Las consecuencias de no lograrlo no solo son deportivas: también impactará en los ingresos del club y el presupuesto, ítems que la institución viene cumpliendo con creces.

El sueño mayor: volver a salir campeón

River nunca puede quitar el foco de los trofeos. Con el plantel mejor valuado del país y la exigencia de su propia historia, el nuevo equipo dirigido por Leonardo Ponzio no solo debe apuntar a la clasificación para los playoffs, sino que tiene que asumirse como candidato al título.

El mensaje a tierra será terminar entre los ocho mejores de la Zona B del Clausura; hoy ocupa el anteúltimo puesto de la tabla, lejos de pelear por uno de los cupos hacia la siguiente ronda del campeonato. En el camino hacia los octavos de final tendrá, entre otros retos, el siempre determinante Superclásico con Boca, un desafío que podría marcar un quiebre -a favor o en contra- para lo que resta de semestre.

El próximo Superclásico se jugará en la fecha 15. (Foto: Reuters)

Con el reloj en contra y el margen de error reducido al mínimo, el mandato de Leonardo Ponzio no admite transiciones pausadas. El interinato del excapitán representa la última oportunidad de River para rescatar una temporada que viene torcida y justificar la inversión realizada.

Entre la urgencia de clasificar a las copas y el deseo implícito de pelear el torneo local, Ponzio deberá apelar al carácter que lo distinguió como jugador para devolverle la identidad a un vestuario golpeado y transformar la incertidumbre en un golpe de efecto que cambie el rumbo del año.

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