Tras una fatídica racha de seis derrotas al hilo que lo pusieron en jaque, Eduardo Coudet tratará de revertir el mal presente de River en una intensa seguidilla de cuatro partidos en diez días que podrían poner fin o dar un respiro a su ciclo. A sabiendas de que no tendrá mucho más de donde sostenerse si los resultados no lo acompañan, el técnico aseguró tener confianza en dar vuelta el panorama.
Sin rivales fáciles, el Millonario recibirá a Argentinos Juniors, escolta de la tabla general, para luego viajar a Bogotá para disputar en la altura el cruce por Copa Sudamericana con Independiente Santa Fe que se suspendió a causa del terremoto en Colombia. Cuatro días más tarde, volverá a ser local ante un Vélez invicto y 72 horas después cerrará en el Monumental la serie de octavos contra el equipo cafetero.
Si bien tiene poco margen de recuperación entre los encuentros a disputar, el Chacho tendrá más variantes disponibles que nunca para afrontar los duelos venideros, con un Thiago Almada apto que entrena a la par para hacer su debut este domingo contra el Bicho y un Sebastián Driussi cerca de volver tras el desgarro que lo afectó antes de la eliminación ante Aldosivi.
Por su parte, se espera que Mauro Arambarri y Marcos Acuña se reincorporen de las lesiones sufridas contra Gimnasia y puedan sumarse antes de la ida en Colombia. La vuelta del Huevo es fundamental ya que Francisco Ortega no fue inscripto por Sudamericana y no hay otro lateral izquierdo natural entre los anotados. El uruguayo, en tanto, quedó fuera de la nómina, pero su nombre es importante de cara al duelo ante Vélez.
Con River siendo el único equipo que no sumo puntos ni anotó goles en el Torneo Clausura y fuera de puestos de competencias internacionales, el propio Coudet reconoce que el límite llegó antes de lo que él hubiera imaginado e incluso dejó claro post derrota con Tigre que si no consigue enderezar el andar, pondría su salida a disposición de la dirigencia: "No soy necio, sé la situación que estamos pasando, hoy pongo la cara, solo se acomoda a partir de los resultados. Si no se dan, no le voy a hacer mal a nadie", aseguró el director técnico, que también recibió el respaldo del presidente Stéfano Di Carlo en conferencia de prensa: "Lo veo bien, con fuerza y muy apoyado por el grupo".
