Increíblemente, en las próximas elecciones parlamentarias a realizarse en la circunscripción de Clacton (Inglaterra) se presentará como candidato un personaje de ficción creado por el comediante y guionista Jonathan David Harvey.
Se trata de un “guerrero intergaláctico” que viste un traje espacial y cubre su cabeza con un tacho de basura.
A esta parodia de político, que se presentará como candidato independiente, la bizarra política inglesa le ha dado un nombre: “Conde Cara de Tacho”, o “Count Binface” en inglés.
Más increíble aún es la circunstancia de que está plenamente y legalmente habilitado para participar de la referida lucha electoral a desarrollarse en Clacton.
Su plataforma electoral es extravagante como lo es él. Propone medidas absurdas como nacionalizar a la cantante Adele, enviar como conscriptos a quienes usen el celular en manos libres en los transportes públicos, o construir por lo menos una vivienda económicamente accesible.
“Conde Cara de Tacho” confía en sus posibilidades de ganar porque tiene experiencia en materia electoral.
Ha enfrentado a figuras de peso como los ex primeros ministros Boris Johnson y Rishi Sunak. En junio pasado, compitió con Andy Burnham, quien posiblemente sea el próximo primer ministro inglés.
Sorprendentemente, en esas elecciones, sobre 45 mil votos obtuvo 96. Cantidad exigua, pero suficientes para quedar séptimo entre los catorce candidatos que se presentaron.
Cómo nació este “político”
La historia de este “político”, que parece salido de una revista de comic, comenzó cuando Nigel Farage, miembro de la Cámara de los Comunes por el partido Reform UK, acorralado por denuncias de financiamiento ilegal y “regalos” no declarados, debió renunciar a su cargo.
Su renuncia le posibilitó la suspensión de las investigaciones contra él y, también, la convocatoria a nuevas elecciones en la región a la cual representaba, Clacton.
Los principales partidos de la oposición calificaron a dicha movida electoral como una maniobra de distracción y anunciaron que no presentarán candidato alguno.
Fue en esas instancias que hizo su aparición aquel impensado e insólito candidato manifestando su intención de competir.
Lo extraordinario es que, según una encuesta, el 33 por ciento del electorado votará por él. Cuando en una entrevista televisiva le preguntaron qué ofrecía a los habitantes de Clacton para que lo voten, respondió: “Que no soy Nigel Farage”.
El 13 de agosto se celebrará la elección parlamentaria en Clacton, histórica ciudad costera ubicada en territorio de Essex.
Veremos si triunfa ese singular “guerrero intergaláctico” o Nigel Farage, candidato de derecha, abanderado del Brexit, y de los discursos anti-inmigración.
