El triunfo ante Inglaterra en Atlanta no solo significó el pase a una nueva final de la Copa del Mundo para la Albiceleste, sino también la consolidación definitiva de Lionel Scaloni en el olimpo de los directores técnicos del fútbol argentino.
Con el choque de semifinales ante los ingleses, el estratega oriundo de Pujato alcanzó la mítica cifra de 14 partidos dirigidos en Mundiales, igualando el récord nacional absoluto que ostentaba en solitario Carlos Salvador Bilardo desde la final de Italia 1990.
El camino hacia la cima: dejando atrás a Menotti
La Scaloneta venía de superar una dura prueba ante Suiza en los cuartos de final. Aquella victoria representó el partido número 13 para Scaloni en citas mundialistas (acumulando los 7 de Qatar 2022 y los disputados en 2026), lo que le permitió sobrepasar los 12 encuentros dirigidos por César Luis Menotti (repartidos entre Argentina 1978 y España 1982).
Ahora, con el pitazo inicial ante Inglaterra, el DT de 48 años escribió otra página dorada. Al tener garantizado un partido más en esta edición (la gran final ante España), Scaloni llegará a los 15 encuentros dirigidos y se convertirá en el director técnico con más partidos mundialistas en toda la historia de la Selección Argentina.
Un cerrojo invicto ante las potencias europeas
Más allá de la cantidad de compromisos en el banco, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) destacó un dato clave que describe la solidez del ciclo de Scaloni: mantiene un invicto absoluto ante selecciones de Europa en la máxima cita, con un saldo de siete triunfos y tres empates.
La ampliación del Mundial a 48 equipos en esta edición de 2026 añadió una ronda de eliminación directa (dieciseisavos de final), lo que exige jugar ocho partidos en total para levantar la copa en lugar de los siete habituales. Esta exigencia extra no hizo más que agigantar el rendimiento físico e histórico de un grupo que ya se acostumbró a romper todas las estadísticas posibles.
El próximo domingo, frente a España, Scaloni no solo buscará su segunda estrella personal desde el banco de suplentes; también se adueñará en absoluta soledad de un récord que durante 36 años pareció inalcanzable.

