La selección argentina volvió a hacer historia en el Mundial 2026: avanzó a la final tras vencer 2 a 1 a Inglaterra en Atlanta. Comenzó perdiendo por el gol de Anthony Gordon tras el descuido de Nahuel Molina, pero a partir de allí se llevó por delante a su rival, que se refugió y exacerbó su postura con los cambios del entrenador Thomas Tuchel.
Enzo Fernández y Lautaro Martínez tras sendas asistencias de Lionel Messi revirtieron el score y ubicaron a la Albiceleste en la gran definición ante España, que se llevará a cabo el domingo, desde las 16, en New Jersey.
A pesar de que Argentina no respondió a las provocaciones de varios ex jugadores de Inglaterra (como Joe Cole, Gary Neville o Wayne Rooney), y que Lionel Scaloni bajó una línea clara respecto de que se trataba “solo de un partido”, cuando terminó el encuentro, en medio de los festejos, tres de los futbolistas transmitieron un mensaje a través de una bandera.
“Las Malvinas son argentinas”, rezó el trapo blanco con letras negras que mostraron Lisandro Martínez, Gio Lo Celso y Cuti Romero. Los tres lo desplegaron en medio de los cánticos y saltos frente al grueso de los fanáticos en la tribuna. Luego, el enlace del Betis lo desplegó sobre el césped.
Fue una especie de desahogo de las estrellas de La Scaloneta, que en la previa aceptaron la rivalidad, pero buscaron bajar la espuma. Incluso, el entrenador había subrayado su postura en conferencia de prensa.
“Es un partido de fútbol, qué podemos hacer con todo lo que pasó hace años atrás. Es inútil, es triste. Se ha sufrido mucho y es una locura. No estoy acá para meter más nafta al fuego. Todo lo otro fue una historia muy triste para removerla. Tenemos memoria y lo recordamos”, remarcó. Esa memoria quedó reflejada en la bandera.
En el pasamanos, fueron varios de los futbolistas que tocaron el trapo. El triunfo postrero en un clásico hizo aflorar de los emociones de los jugadores. Lionel Messi volvió a llorar, como ocurrió en la épica victoria contra Egipto, y Lautaro Martínez rompió en llanto ante las cámaras luego de marcar el tanto decisivo (el tercero en el certamen).
