El Gobierno completó el proceso de privatización de la Hidrovía: adjudicó la concesión a la belga Jan De Nul

19 de junio 2026

El gobierno de Javier Milei concretó la adjudicación de la concesión de la Hidrovía, la vía estratégica por donde circula el 80% del comercio exterior del país, con la selección de la empresa Jan de Nul-Servimagnus tras el proceso de licitación.

“Con la adjudicación del contrato a la empresa ganadora, el gobierno nacional del presidente Milei completó la adjudicación de la Vía Navegable Troncal, que impulsará el comercio exterior con ahorro para los productores argentinos y modernizará una infraestructura estratégica, hecho histórico para el sector privado del país”, informó el Ministerio de Economía.

El cierre del proceso de licitación se formalizó a través de la Resolución 2026-36-APN-ANPYN#MEC, luego de que la Agencia Nacional de Puertos y Navegación completara las evaluaciones requeridas. El comunicado oficial destacó que la licitación “no registró impugnaciones por parte de las empresas participantes, que de esta manera convalidaron los dictámenes técnicos emitidos por la Comisión Evaluadora en cada una de las etapas de la licitación pública”.

El contrato, cuya firma está prevista para dentro de un máximo de 30 días, contempla una rebaja del 13,5% en los costos logísticos y servirá como punto de partida para “una nueva y moderna Vía Navegable, con obras de profundización y la incorporación de tecnología para la seguridad de la navegación y el combate al narcotráfico”.

Según el comunicado oficial, “las obras previstas permitirán que los barcos completen la carga en puertos de origen, generando un mayor ahorro y expandiendo la frontera productiva del país, e impactará de forma directa en la competitividad de los sectores productivos e industriales argentinos, disminuyendo los costos logísticos globales y potenciando la exportación”.

El proceso licitatorio sumó el respaldo de usuarios privados, como la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, el Centro Exportador de Cereales, la Unión Industrial Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de Puertos Privados Comerciales y la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, junto con el aval de los gobiernos provinciales de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.

Estas entidades y jurisdicciones valoraron “los estrictos criterios de transparencia pública” y el cumplimiento del “más alto estándar de calidad técnica dispuesto por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), organismo de la ONU que auditó cada una de las etapas para asegurar la aplicación de las buenas prácticas internacionales en la gestión de infraestructuras soberanas”.

La privatización de la Hidrovía representa “el fin de la etapa estatal de gestión de la estratégica vía” y da paso “a una nueva era de inversión privada, donde el Estado mantiene el rol de autoridad de control, pero sin intervención directa”.

La auditoría que selló la privatización

Tras la conclusión de la auditoría del proceso licitatorio a comienzos de junio, el Gobierno nacional había seleccionado de forma preliminar al consorcio Jan De Nul–Servimagnus para la concesión, dejando fuera la propuesta de Deme. De acuerdo con el Ministerio de Economía, esta decisión permitirá un ahorro del 13,5% en los costos logísticos para las exportaciones.

El dictamen de preadjudicación había abierto un período de siete días para la presentación de impugnaciones formales. Transcurrido ese plazo, se definió la adjudicación y podrán comenzar las obras previstas sobre la principal vía de transporte de comercio exterior del país.

La administración libertaria había notificado a las empresas participantes sobre la preselección, en base al Dictamen de Preadjudicación que evaluó las tres etapas del concurso, aplicando el sistema de puntajes desarrollado junto a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).

El análisis final propuso adjudicar el contrato a la oferta presentada por Jan De Nul–Servimagnus y excluir a Deme NV. Desde Economía recordaron que la propuesta de DTA Engenharia quedó descalificada por no presentar la garantía de mantenimiento de oferta exigida.

La ventaja técnica

Durante la evaluación técnica, la oferta de Jan De Nul obtuvo 66,20 puntos, mientras que Deme alcanzó 42,14 puntos. En la etapa económica, ambas compañías presentaron propuestas idénticas, con tarifas de USD 3,80 para el primer tramo, USD 4,65 para el segundo y USD 5,78 para el tercero, sumando un total de USD 14,23 para todo el recorrido de la Hidrovía. Estas cifras corresponden al mínimo establecido en el pliego, lo que generó un empate en la puntuación económica, que asignaba hasta 120 puntos.

La diferencia decisiva se definió a partir de la evaluación técnica previa, donde Jan De Nul superó a Deme por más de 24 puntos sobre un máximo de 80, lo que la posicionó como la principal candidata para obtener la concesión.

La empresa adjudicataria tendrá a su cargo la modernización, ampliación, dragado y señalización de la vía por un período de 25 años, asumiendo los riesgos comerciales sin respaldo estatal.

El contrato establece una ganancia mínima del 6% sobre los peajes cobrados y prevé un esquema de control permanente sobre las inversiones y la calidad del servicio.

El dictamen de preadjudicación consigna que la compañía belga informó ingresos anuales promedio de 626,4 millones de dólares, cifra que supera en 10,31% los 567,8 millones proyectados en el modelo de referencia. Además, estima que al finalizar la concesión, los ingresos totales llegarían a 15.660 millones de dólares, lo que representa un incremento del 10,31% respecto a los 14.196 millones calculados originalmente.

Fuente: Infobae

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