El Parlamento Europeo pidió este jueves que la Unión Europea suspenda el diálogo político y de cooperación con Cuba si el régimen de la isla no da “pasos concretos y significativos” hacia una transición democrática y libera de forma “inmediata e incondicional a los cerca de 1.300 presos políticos”.
Con 283 votos a favor, 199 en contra y 85 abstenciones, el Partido Popular Europeo, los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) y los liberales de Renovar Europa lograron sacar adelante un texto que “condena en los términos más enérgicos posibles la represión sistemática que lleva a cabo el régimen cubano”.
En particular, denuncia “la tortura, la violencia sexual, las amenazas de muerte, la malnutrición forzada, la vigilancia masiva, el trabajo forzoso y la persecución judicial infligida a presos políticos, manifestantes, disidentes, estudiantes, líderes religiosos y defensores de los derechos humanos”.
La Eurocámara expresó también su “máxima y urgente preocupación sobre el deterioro dramático de las condiciones de vida en Cuba y el creciente impacto humanitario de la falta de acceso a combustible, medicamentos, alimentos y otros bienes esenciales y servicios públicos, que afectan particularmente a los grupos vulnerables”.
El texto pide sanciones contra el dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, e incide en que, para Cuba, “la única forma de salir del sufrimiento, la pobreza y el aislamiento será un cambio profundo económico y político que lleve sin retrasos a una transición democrática”.
Populares, conservadores y liberales rechazaron la petición de socialdemócratas y Verdes de subrayar que “la crisis actual” que se vive en la isla “es el resultado de una combinación de factores internos y externos” como “el impacto cada vez más negativo del embargo estadounidense”.
En conversación con Infobae, el líder opositor cubano José Daniel Ferrer, resaltó que se trata de “la resolución más fuerte que el Parlamento Europeo haya aprobado sobre Cuba“; al tiempo que agregó: ”No es una declaración rutinaria ni una condena simbólica más. La Eurocámara ha pedido sanciones contra los responsables de la represión, la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, profundas reformas económicas y políticas, ayuda humanitaria directa al pueblo cubano y el fin de la cooperación militar del régimen con Rusia y Bielorrusia”.
“La resolución condena la represión sistemática ejecutada por el régimen castrocomunista y afirma que Cuba, después de más de seis décadas de comunismo, está al borde de convertirse en un Estado fallido.
También señala que la actual emergencia humanitaria con el 89% de las familias en situación de pobreza extrema no es consecuencia de ningún embargo externo, sino del fracaso del propio modelo impuesto por la dictadura", subrayó el ex preso político a este medio.
Luego analizó que esta “es una afirmación de enorme importancia política y moral: Europa reconoce que la causa principal de la miseria cubana no está fuera de Cuba, sino en el sistema totalitario que destruyó la economía, y anuló los derechos y libertades fundamentales del ser humano. El Parlamento recuerda que, a finales de mayo de 2026, Cuba tenía 1.281 presos políticos, una cifra récord, incluidos menores de edad.
Por eso exige la liberación inmediata e incondicional de todos ellos y de todas las personas detenidas arbitrariamente por ejercer sus derechos. Reclama, además, el fin de la tortura, de los malos tratos y reparación para las víctimas. La resolución no se limita a pedir reformas abstractas: pone en el centro a las víctimas concretas de la represión“.
Ferrer destacó también que, uno de los puntos más importantes de la resolución del Parlamento Europeo, es “el llamado a aplicar sanciones específicas, dentro del régimen global de sanciones de la Unión Europea en materia de derechos humanos, contra los responsables de la represión".
“Entre ellos menciona al dictador Miguel Díaz-Canel y a los dirigentes de GAESA, el conglomerado militar que controla una parte decisiva de la economía cubana y sostiene materialmente a la maquinaria represiva. También pide que, si no hay pasos claros hacia una transición democrática a corto plazo, la Unión Europea suspenda el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con el régimen cubano“, describió.
Y siguió: “Ese acuerdo, presentado durante años como una vía para estimular la apertura y el respeto a los derechos humanos, ha servido en la práctica para oxigenar, legitimar y financiar a una tiranía que no dialoga con su pueblo. Bajo su vigencia, el régimen ha seguido encarcelando opositores, reprimiendo protestas pacíficas, criminalizando la prensa independiente, hostigando a familiares de presos, persiguiendo la libertad religiosa y condenando al exilio a miles de cubanos".
El líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) remarcó que la resolución también apunta hacia una transición dirigida por los propios cubanos, dentro y fuera de la Isla, hacia una democracia plena y multipartidista, sin persecución, cárcel, tortura ni asesinatos contra quienes disienten.
“Reclama reformas económicas sostenibles, apoyo a los actores independientes y a la iniciativa privada para evitar el colapso definitivo. Además, pide canales humanitarios para que energía, alimentos y medicamentos lleguen directamente al pueblo cubano, no a las manos corruptas del régimen", detalló.
Por último, Ferrer dijo que, es igualmente relevante, “la condena al apoyo del régimen cubano a la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, incluido el reclutamiento de cubanos para combatir contra el pueblo ucraniano, así como el incremento de la cooperación militar con Moscú y su alineamiento con la dictadura de Lukashenko en Bielorrusia".
“El régimen cubano no es un socio neutral de Europa, es aliado de los enemigos de la libertad. Ahora corresponde actuar a la Comisión Europea, al Consejo y a la alta representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, porque no pueden seguir mirando hacia otro lado. El Parlamento ha hablado con claridad y le estamos muy agradecidos.
Señaló a los responsables, identificó el por qué del fracaso del modelo, pidió sanciones, exigió la liberación de los presos políticos, reclamó ayuda directa al pueblo y advirtió sobre la necesidad de suspender el acuerdo si no hay una transición democrática real", indicó.
“La Unión Europea debe decidir si está con el pueblo cubano o con la tiranía. No bastan las palabras ni las condenas verbales. Hay que cortar toda cooperación que fortalezca a las estructuras represivas, sancionar a los verdugos, apoyar directamente a la sociedad civil independiente, reconocer a la oposición democrática y preparar una verdadera política de asistencia para la transición.
Cuando Cuba sea libre, los cubanos recordaremos quiénes estuvieron del lado de las víctimas y quiénes prefirieron acomodarse con los opresores. Europa aún está a tiempo de rectificar.
No le conviene perder a un pueblo que la admira, que desea tenerla como aliada y como importante socio comercial, pero que no olvidará la diferencia entre la solidaridad verdadera y la complicidad disfrazada de diálogo constructivo", concluyó.
