Ingeniero Osvaldo Marcelo Díaz : un rosarino ilustre en Barranqueras

Por Vidal Mario

18 de mayo 2026

Durante un acto realizado por el Rotary Club Barranqueras conocí a un ingeniero químico, licenciado en química industrial, y Mágister en Gestíón Ambiental.

Su nombre es Osvaldo Marcelo Díaz, y vive desde hace más de cincuenta años en la vecina localidad.

Se trata del creador de un sorprendente método de purificación de agua al que bautizó Desalinizador Aero Térmico.

Consiste en producir agua esterilizada sin necesidad de cloro, con materiales y tecnología de procedencia nacional fáciles de conseguir incluso en zonas de escasos recursos.

El singular sistema ha sido elogiado por la UNNE, por otras universidades, y revistas especializadas. El notable Luís Landriscina recibió en su casa al inventor y, en un video, lo elogió.

El Rotary Internacional le entregó al académico e investigador la máxima distinción que otorga esta institución internacional, y la Cámara de Diputados del Chaco reconoció “su distinguida formación académica y trayectoria profesional, docente e investigativa”.

Barranqueras lo declaró Ciudadano Ilustre, en tanto que la municipalidad de su ciudad natal, Rosario, lo declaró Ingeniero Distinguido.

El artículo primero del decreto emitido por la municipalidad rosarina expresaba lo siguiente:

“Declárase Ingeniero Distinguido de la ciudad de Rosario al Lic. Mgter. Osvaldo Marcelo Díaz, en reconocimiento a su destacada trayectoria académica y profesional, y por su aporte a la salud y el bienestar de la población al desarrollar el Desalinizador Aero Térmico, un método simple, adaptable y económico de obtención de agua potable para consumo humano a partir de aguas saladas o contaminadas”.

El decreto destacaba igualmente que el aporte científico-tecnológico del ingeniero Díaz “se proyecta desde Rosario hacia el país y el mundo, contribuyendo de manera directa a la salud y el bienestar dela población mundial a través de un método de obtención de agua potable simple, replicable y económicamente viable”.

Los concejales y concejalas que promovieron el proyecto de reconocimiento señalaron que ello correspondía “en atención a su trayectoria académica y profesional en el campo de la ingeniería aplicada al agua y la energía, y por la relevancia de su contribución innovadora para garantizar el derecho humano al agua potable mediante tecnologías limpias, inclusivas, y socialmente comprometidas”.

Quién es

Un vistazo a su currículum permite tomar conocimiento que Osvaldo Marcelo Díaz (que actualmente tiene 78 años) se recibió de Licenciado en Química Industrial en la Facultad de Ingeniería y Química de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Seguidamente, realizó una Maestría en Gestión Ambiental en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), de la cual fue docente durante más de cuarenta años.

Su primera experiencia laboral estuvo vinculada al sector energético de su ciudad natal, Rosario. Hace cuarenta y nueve años (1977) ganó un concurso para la Gerencia Regional Noreste de Agua y Energía, con sedeen Barranqueras. Desde ese puesto desarrolló tareas técnicas y de conducción que lo llevaron a ocupar la Jefatura de Operación y Técnicas Especializadas del Noreste.

Paralelamente, siempre en el campo del agua y de la energía, impulsó una intensa actividad que lo llevó a presidir la Asociación de Profesionales Universitarios de Agua y Energía Noreste.

Igualmente, fue incorporado como socio de la firma “Solmax SRL”, empresa desde la cual continuó trabajando en procesos vinculados al tratamiento de agua para el sector industrial, energético y comunitario.

El sistema, visto de cerca

Años y años de trabajos de investigación finalmente lo llevaron a concebir el referido Desalinizador Aero Térmico.

Sobre el mismo, la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) señaló: “Quizás estemos frente a la forma más simple y económica de obtener agua potable del agua salada del mar o de perforaciones. Su potencial responde a uno de los desafíos estratégicos de este tiempo: el abastecimiento de agua segura en un contexto de cambio climático, estrés hídrico, y desigualdades en el acceso al agua potable”.

Mucho se podría seguir diciendo respecto de esta innovación tecnológica aplicada al agua.

Pero es importante añadir a esta columna otro ignorado detalle:

A través de convenios con la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y otras instituciones, el referido método ha sido reproducido y adaptado a contextos como el de Caleta Olivia, generó prototipos para abastecer ciudades costeras, y despertó interés en distintos países y empresas internacionales.

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