El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el miércoles que su gobierno evalúa reducir la presencia militar estadounidense en Alemania, en una nueva escalada de la disputa con el canciller Friedrich Merz por la guerra entre Washington e Israel contra Irán y por la crisis en el estrecho de Ormuz.
“Estados Unidos estudia y revisa la posible reducción de tropas en Alemania, con la determinación de realizarla en el más breve tiempo posible”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
La declaración del mandatario profundizó la tensión diplomática con Berlín, luego de varios cruces públicos con Merz a raíz del conflicto en Medio Oriente y de las diferencias sobre la estrategia occidental frente a Teherán.
Horas antes, Merz buscó bajar el tono de la controversia y sostuvo que el vínculo bilateral no sufrió deterioro. “Desde mi punto de vista, la relación personal entre el presidente estadounidense y yo sigue siendo tan buena como antes”, afirmó durante una conferencia de prensa.
Sin embargo, el canciller alemán reiteró sus reparos sobre la ofensiva militar. “Tuve dudas desde el principio sobre lo que se inició allí con la guerra en Irán”, señaló.
La advertencia de Trump se produjo después de que Merz cuestionara la posición de Washington en el conflicto y afirmara que Irán estaba “humillando” a Estados Unidos en la mesa de negociación. La respuesta del mandatario republicano no tardó en llegar.
El martes, Trump escribió: “El canciller de Alemania, Friedrich Merz, cree que está bien que Irán tenga un arma nuclear. ¡No sabe de lo que habla!”. En otro mensaje, también cargó contra la situación económica alemana. “No es ninguna sorpresa que a Alemania le esté yendo tan mal, tanto económicamente como en otros aspectos”, sostuvo.
Estados Unidos mantenía más de 35.000 soldados en Alemania en 2024, según el Servicio de Investigación del Congreso, aunque medios alemanes estimaron que la cifra actual podría acercarse a 50.000 efectivos.
El país europeo alberga varias de las instalaciones militares más relevantes de Washington fuera de su territorio, entre ellas la base aérea de Ramstein, el Comando Europeo de Estados Unidos, el Comando de África y el Centro Médico Regional de Landstuhl, considerado el hospital estadounidense más grande en el exterior.
No es la primera vez que Trump advierte con reducir el contingente militar en Alemania. Durante su primer mandato, entre 2017 y 2021, cuestionó en reiteradas ocasiones el nivel de gasto en defensa de Berlín y de otros aliados europeos dentro de la OTAN.
En junio de 2020, anunció la retirada de unos 9.500 soldados de los aproximadamente 34.500 que estaban desplegados entonces en territorio alemán, aunque la medida nunca se puso en marcha. Posteriormente, el presidente Joe Biden dejó sin efecto formalmente esa iniciativa tras asumir en 2021.
En el actual contexto, la advertencia se interpretó además como una señal política hacia los aliados europeos que no respaldaron la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ni contribuyeron a una eventual fuerza de paz para el estratégico estrecho de Ormuz.
La crisis en esa vía marítima agravó la preocupación internacional. Antes del inicio del conflicto, por allí transitaba cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, pero el paso permanecía prácticamente cerrado desde el 28 de febrero.
Merz remarcó el impacto económico directo para Europa. “En Alemania y en Europa estamos sufriendo considerablemente las consecuencias, por ejemplo, del cierre del estrecho de Ormuz”, declaró. Luego añadió: “En ese sentido, insto a que se resuelva este conflicto”.
En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio mantuvo una conversación telefónica con el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, centrada en Irán y en la necesidad de garantizar la libertad de navegación en Ormuz, según informó el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
