Donald Trump y Vladimir Putin hablaron por teléfono este miércoles durante más de noventa minutos en una conversación telefónica definida por el Kremlin como “franca y de negocios”, en la que Putin propuso declarar un alto el fuego en Ucrania para el Día de la Victoria, el 9 de mayo. Trump respaldó la iniciativa y expresó su convicción de que un acuerdo más amplio para poner fin a la guerra está “relativamente cerca”. La llamada fue iniciada por Moscú y es la primera comunicación pública entre los dos líderes desde el 9 de marzo, cuando Trump informó de una conversación similar, nueve días después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov describió el contenido de la llamada ante la prensa. Según su relato, Putin informó a Trump de la disposición rusa a declarar una tregua durante las festividades que conmemoran la victoria soviética sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Trump acogió la propuesta de forma activa y señaló que la efeméride representa “una victoria compartida”. Desde el Despacho Oval, donde se reunía con los astronautas de la misión Artemis II, Trump confirmó a los periodistas que había tenido “una conversación muy positiva” centrada en Ucrania. “Creo que encontraremos una solución relativamente rápido, ojalá”, añadió.
La propuesta sigue el patrón de los ceses temporales decretados unilateralmente por Moscú en los últimos meses. A principios de abril, Putin anunció un alto el fuego de unas treinta y tres horas con motivo de la Pascua ortodoxa, al que Ucrania respondió con disposición a aplicar medidas simétricas. En mayo de 2025, el Kremlin ya había decretado una pausa de tres días para el 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. Ninguna de estas treguas estuvo acompañada de un marco negociador estructurado ni de garantías internacionales, y los combates se reanudaron en todos los casos una vez expirados los plazos.
En la lectura del Kremlin, Zelensky fue presentado como el principal obstáculo para la paz. Ushakov sostuvo que supuestamente ambos presidentes compartieron “valoraciones esencialmente similares” sobre el gobierno ucraniano, al que describió como una administración que, “incitada y con el apoyo de los europeos, persigue una política de prolongación del conflicto”. Trump se limitó a señalar que Putin “querría ver una solución”.
El Kremlin dejó en claro que una eventual tregua no implicaría modificación alguna de los objetivos militares rusos. Ushakov fue explícito: Putin le transmitió a Trump que “los objetivos de la operación militar se alcanzarán en cualquier caso”, aunque Moscú preferiría llegar al resultado mediante negociaciones. Para ello, Zelensky debería responder afirmativamente a propuestas ya conocidas, incluidas las de la delegación estadounidense. La guerra, en su quinto año tras la invasión de febrero de 2022, ha devastado amplias zonas de Ucrania y causado miles de víctimas civiles.
La conversación también abordó Medio Oriente. Putin planteó propuestas sobre el programa nuclear iraní y valoró positivamente la decisión de Trump de prolongar el alto el fuego con Teherán, argumentando que esa pausa “debe dar una oportunidad a las negociaciones”. Al mismo tiempo, el Kremlin advirtió de consecuencias “extremadamente graves” para toda la comunidad internacional si Washington e Israel retomaban las operaciones militares. Trump señaló que Putin le ofreció mediar en el conflicto iraní, pero que le pidió priorizar Ucrania: “Para mí, eso sería lo más importante”. Dos días antes, Putin había recibido en San Petersburgo al canciller iraní Abás Araqchí, en una señal de que Moscú mantiene canales abiertos con Teherán mientras se posiciona como interlocutor ante Washington. Las treguas sucesivas han demostrado que la distancia entre una pausa y una paz negociada sigue siendo, por ahora, inconmensurable.
