Lidia Ojeda declaró por primera vez en los tribunales de Sáenz Peña. Sorprendió a los presentes por su tecnicismo al hablar, al punto que la jueza debió interrumpirla para recordarle que no estaba en un juicio.
Declaración sorpresiva en tribunales
En una jornada cargada de tensión en la Cámara Primera en lo Criminal de Sáenz Peña, Lidia Ojeda, penalmente conocida como la "falsa médica", rompió el silencio por primera vez desde que comenzó el proceso judicial en su contra. Fue durante la audiencia de oposición a la prisión preventiva dictada por la Fiscalía.
En un momento determinado del encuentro presidido por la jueza Mariana Benítez, Ojeda pidió la palabra y comenzó a relatar detalladamente el procedimiento médico que implementó cuando le tocó asistir a Lorenzo Blanco, el paciente que lamentablemente falleció en diciembre del año pasado. Lo que causó asombro entre las autoridades judiciales fue que la imputada se expresó y argumentó utilizando términos complejos, como si realmente poseyera un título profesional en medicina. Ante la fluidez de su relato técnico, la magistrada debió frenarla y aclararle que la audiencia no se trataba de un juicio oral.
El pedido de la defensa
Por su parte, el abogado defensor de la acusada, César López, solicitó formalmente que se dejen sin efecto dos de las prisiones preventivas que pesan sobre Ojeda —la vinculada a la muerte de Blanco y otra iniciada por la denuncia del médico Orlando Di Núbila— al considerar que carecen de fundamentos suficientes.
López reclamó la libertad de su defendida o, de manera subsidiaria, el beneficio de la prisión domiciliaria. Respecto a la causa por el fallecimiento del paciente, bajo la carátula de "homicidio con dolo eventual", el letrado apuntó contra la Fiscalía:
"La acusación se apoyó principalmente en las declaraciones de la pareja de la víctima y de uno de sus hijos. Desde entonces no se incorporaron nuevas pruebas que acrediten semejante imputación".
¿Estaba prófuga?
Otro de los puntos más debatidos en la audiencia fue el contexto de la detención de la mujer en la provincia de Buenos Aires. El abogado rechazó rotundamente la versión de que Ojeda estuviera escapando de la Justicia.
Según explicó la defensa, apenas supieron del allanamiento en su domicilio de Chaco, notificaron al Ministerio Público Fiscal la ubicación de la mujer en Buenos Aires y aseguraron que ella ya había comprado un pasaje de colectivo para regresar voluntariamente a Sáenz Peña a ponerse a derecho. "La Fiscalía tergiversa los hechos al sostener que estaba prófuga", fustigó López.
El futuro de la acusada
A pesar del fuerte cruce de posturas, tanto la Fiscalía como la querella solicitaron formalmente a la jueza Benítez que rechace de cuajo el planteo de la defensa y ratifique las prisiones preventivas. Además, la defensa aclaró que aunque la jueza falle a favor de la libertad de Ojeda en estos dos expedientes específicos, la mujer continuará tras las rejas debido a que arrastra otras prisiones preventivas vigentes en distintas causas por el ejercicio ilegal de la medicina.
