River sumó su cuarta derrota seguida y atraviesa su peor racha en 15 años

29 de septiembre 2025

La noche del domingo en el Monumental dejó una nueva preocupación para River. Apenas unos días después de la eliminación en la Copa Libertadores frente a Palmeiras, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo cayó ante Deportivo Riestra por 2-1 y acumuló su cuarta derrota consecutiva.

La seguidilla negativa comenzó hace casi dos semanas. En la ida de cuartos de final de la Libertadores, el Millonario perdió 2-1 contra Palmeiras en el Monumental. Luego, en el Torneo Clausura, tropezó 2-0 con Atlético Tucumán.

La serie se complicó aún más en la revancha en San Pablo, donde volvió a caer 3-1 frente al Verdao, y la crisis futbolística terminó de profundizarse con el golpe del Malevo en Núñez.

El opaco presente remite a un pasado olvidado. La última vez que River había atravesado cuatro derrotas al hilo fue en 2010, bajo la conducción de Leonardo Astrada, en el Torneo Clausura. Aquella vez encadenó caídas frente a Newell’s, Lanús, Argentinos Juniors y Boca, sin poder marcar goles en tres de esos encuentros.

Esa pesadilla se desencadenó con una derrota 0-2 en el Superclásico frente a Boca en La Bombonera. La seguidilla continuó con caídas consecutivas ante Argentinos (0-1 en Núñez), Lanús (1-0 en La Fortaleza) y finalizó ante Newell's en el Monumental.

El mal momento solo se cortó en la fecha siguiente, con un empate sin goles contra Atlético Tucumán en el José Fierro. ¿Lo curioso de aquella época? Gallardo era figura y referente en el equipo comandado por el Negro.

Con el Muñeco como DT, la última vez que River perdió tres partidos seguidos fue en la Superliga 2018/19, en los primeros partidos del año apenas semanas después de haber ganado la Copa Libertadores ante Boca en el Santiago Bernabeu.

Lo llamativo es que en aquella oportunidad fueron todos encuentros consecutivos en el Monumental: ante Defensa y Justicia (0-1), Unión (1-2) y finalmente Patronato (1-3).

La actualidad suma preocupación pensando en lo que viene. Tras despedirse del gran objetivo continental, la institución de Núñez deberá enfocarse en la Copa Argentina, donde buscará un lugar en semifinales.

El reto será revertir la imagen y recuperar confianza después de un tramo de la temporada que quedó marcado por la irregularidad.

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