Si la imagen de Javier Milei y de su gobierno depende de la evolución económica, el principal desafío es bajar la inflación. El Presidente se muestra confiado en poder lograrlo y revertir la caída en las encuestas. En ese marco, ya lanzó su candidatura para 2027: “Me presentaré”, afirmó.
¿Puede bajar la inflación y repuntar la actividad? Sí, aunque no es sencillo. Marzo pudo haber sido el peor mes del año en ambas variables. La inflación alcanzó el 3,4% y la actividad mostró retrocesos, aunque el consumo empieza a dar señales tenues de recuperación.
Varias consultoras de primera línea hicieron a comienzos de abril un ejercicio con los datos de marzo: aun si se excluyeran los aumentos de la carne, las tarifas y los combustibles, en el mejor de los casos la inflación no habría bajado de 2,5%. En ese contexto, reapareció la inercia inflacionaria: la expectativa de que los precios se mantendrán elevados —o incluso subirán más— y el temor de empresas y comercios, que adoptan conductas preventivas para cubrirse.
Sin embargo, hay indicios de desaceleración. María Castiglioni explicó que su medición de las últimas cuatro semanas proyecta una inflación de 2,5% para abril. La suba de la carne se moderó —con caídas de entre 8% y 10% en el precio de la hacienda, según operadores— y ya no inciden factores estacionales que impactaron en marzo, como educación y turismo.
Aun así, el nivel de inflación preocupa al Gobierno, que reconoce que el bolsillo es el principal termómetro social. En ese marco, el Poder Ejecutivo decidió a último momento que la estatal Enarsa continúe con la importación de gas natural licuado (GNL), pese a que había avanzado en una licitación para transferir esa tarea a un privado. El objetivo es evitar que la suba internacional del petróleo y el gas se traslade a tarifas y precios internos, con impacto en el IPC.
Tras el aumento registrado en marzo, el Gobierno busca evitar un nuevo shock, en un contexto internacional marcado por la guerra. En ese escenario, el recorte de subsidios aparece más complejo: es más fácil iniciarlo que sostenerlo sin costos.
El consumo, por su parte, muestra señales mixtas. El INDEC registró en febrero una leve suba en supermercados (0,3% mensual), una caída en mayoristas (0,7%) y un descenso más marcado en shoppings (1,8%), siempre en comparación con enero. En marzo, los datos son dispares: la Cámara Argentina de Comercio detectó una baja de 0,5% intermensual, mientras la consultora Nielsen IQ midió un crecimiento del consumo masivo de 1,5%, en línea con algunas estimaciones oficiales.
La actividad económica tampoco mostró buenos números. El EMAE difundido por el INDEC indicó que en febrero cayó 2,6% respecto de enero y 2,1% interanual. No obstante, hay señales incipientes de mejora hacia abril.
“Por ahí, el EMAE de febrero nos da para abajo”, había advertido el ministro de Economía, Luis Caputo, aunque sostuvo que la tendencia general sigue siendo positiva. En el desglose sectorial, crecen la minería, la pesca y el agro, mientras caen la industria y el comercio. Esa dinámica también se refleja en la calle: el transporte público registra una caída sostenida en la cantidad de pasajeros, con una pérdida de 2,3 millones de viajes diarios en el último año.
Para algunos analistas, el piso de la actividad podría haber sido febrero y el pico inflacionario, el 3,4% de marzo. “De ahora en más empiezan a mejorar los números. La política económica está ordenada: hay estabilidad cambiaria, orden fiscal y una política monetaria contractiva”, señaló Fausto Spotorno. Según explicó, las medidas tienen un rezago superior a 12 meses.
El frente judicial y político
Acorralado por la Justicia, Manuel Adorni presentará el miércoles su informe de gestión en Diputados. (Foto: Reuters)
En el frente judicial, el Gobierno celebró un fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que suspendió la cautelar dictada por el juez Raúl Ojeda y restableció la vigencia de la reforma laboral. La decisión descomprimió la presión sobre la Corte Suprema de Justicia, donde el Ejecutivo había planteado un per saltum.
En paralelo, el Gobierno avanzó con su agenda política. Envió al Senado un proyecto para derogar las PASO, introducir Ficha Limpia, reformar la ley de partidos y modificar su financiamiento. Las primarias, impulsadas durante el gobierno de Néstor Kirchner, son cuestionadas por su costo —estimado en unos 200 millones de dólares—, aunque también cumplen la función de ordenar la oferta electoral y medir el clima social.
La iniciativa enfrenta resistencias. El PRO, la UCR y el peronismo necesitan internas para ordenar sus liderazgos y rechazan su eliminación total, aunque podrían aceptar esquemas no obligatorios. La Constitución no exige PASO, pero sí garantiza la democracia interna de los partidos, lo que obliga a algún mecanismo de selección de candidatos.
En este contexto, el Gobierno busca instalar el tema y ganar centralidad en la agenda, aun sabiendo que deberá negociar.
A la vez, el caso de Manuel Adorni suma tensión política. El hijo de una jubilada que le vendió un departamento aseguró que el funcionario le debe 65.000 dólares no documentados, lo que generó críticas opositoras en medio del debate por Ficha Limpia.
La agenda inmediata estará atravesada por ese episodio. El lunes se reunirá la mesa política y el miércoles Adorni, acompañado por Milei, presentará su informe de gestión en Diputados, en una sesión que se anticipa tensa.
En el Senado, en tanto, se prevé tratar la continuidad del juez Carlos Mahiques, quien cumplió 75 años y solicitó extender su permanencia. Su situación genera controversia por ser padre del ministro de Justicia, Juan Mahiques, aunque el oficialismo asegura contar con los votos necesarios.
En circunstancias normales no debería generar controversia alguna, pero el magistrado es el padre del ministro de Justicia, Juan Mahiques, y el kirchnerismo -que años atrás votó por su nombramiento en Casación Federal- lo rechaza.
En cuanto a Juan Mahiques, su nombramiento por parte de Milei estuvo siempre como una alternativa. Fue el representante del Gobierno de Macri en el Consejo de la Magistratura y era hasta asumir el Fiscal General de la Ciudad. Es decir, no hay nada para cuestionarle.
Y en cuanto a su padre, el juez de casación que hace 52 años que trabaja en la Justicia, fue nombrado juez de la Cámara de Casación del Crimen, donde trabajó durante 3 años y, desde allí, fue trasladado hace 12 años a la Cámara Federal. El traslado se decidió con votación del plenario del Consejo de la Magistratura y también acuerdo del Senado. Ahora solo se vota su continuidad y el Gobierno ya tiene los votos para aprobarlo.
Mientras tanto, la política ya se proyecta hacia 2027. Una foto del empresario Paolo Rocca con Mauricio Macri reavivó especulaciones sobre una eventual “opción racional” opositora. En paralelo, el gobernador Axel Kicillof se mostró en Avellaneda con gestos de candidatura presidencial, mientras asumía la conducción del PJ bonaerense.
También hubo movimientos en el oficialismo: Karina Milei encabezó un acto en la provincia de Buenos Aires junto a Sebastián Pareja y Diego Santilli, dos dirigentes con aspiraciones a la gobernación.
Milei ya se anota para 2027. Para el calendario falta mucho. Para la política, la carrera ya empezó.

