El presidente Javier Milei volvió a cargar contra Luiz Inácio Lula da Silva y agitó la posibilidad de un fraude electoral en Brasil, a cinco días del balotaje presidencial. A través de una publicación en la red social X, el mandatario argentino acusó al líder del Partido de los Trabajadores (PT) de recurrir a una campaña sucia y sugirió que podría intentar alterar el resultado de los comicios del domingo 25 de octubre.
“Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección”, escribió Milei, quien cerró el mensaje con un insulto dirigido al presidente brasileño. “Zurdo ladrón”, agregó.
El jefe de Estado acompañó su publicación con críticas a las declaraciones de Lula sobre las desigualdades de género y las tareas domésticas. “LOS PROGRES MACHIRULOS... Después andan acusan de misóginos a todos sus oponentes... se les está cayendo la careta a estos delincuentes...”, expresó antes de deslizar la posibilidad de un fraude electoral.
El mensaje no incluyó pruebas ni precisiones que respaldaran la sospecha sobre una eventual manipulación de los comicios. Se trató de una acusación lanzada en plena recta final de la campaña brasileña, en la que Milei tomó partido de manera explícita por Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro
El balotaje enfrentará al actual mandatario brasileño con el candidato de la derecha, que sorprendió en la primera vuelta del 4 de octubre al quedar en primer lugar. Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,15% de los votos, frente al 45,02% alcanzado por Lula, una diferencia que dejó abierta la definición presidencial.
Desde el inicio de la campaña, Milei manifestó su apoyo al senador y volvió a cuestionar a Lula, con quien mantiene diferencias políticas y una relación bilateral atravesada por tensiones.
Javier Milei junto a Flávio Bolsonaro.
RS
La nueva embestida también se produjo después de que circularan declaraciones del presidente brasileño sobre la distribución de las tareas domésticas y de cuidado. En una entrevista con SBT News, Lula sostuvo que las mujeres no pueden trabajar seis días a la semana y descansar uno si durante esa jornada también deben hacerse cargo de la limpieza del hogar.
Milei utilizó ese fragmento para acusarlo de incurrir en contradicciones respecto de las críticas por misoginia que, según planteó, reciben sus adversarios políticos. A partir de allí, vinculó el cuestionamiento con una supuesta estrategia electoral y deslizó la posibilidad de que el mandatario brasileño intente quedarse con la elección por medios irregulares.
Un balotaje atravesado por la polarización
La definición del domingo se desarrolla en un escenario de fuerte polarización política y con encuestas que anticipan una competencia ajustada. Tras el resultado de la primera vuelta, Flávio Bolsonaro consiguió sumar respaldos de distintos sectores de la derecha y el centroderecha, mientras Lula busca ampliar su base electoral para alcanzar un nuevo mandato.
Una encuesta de Nexus, encargada por el banco BTG Pactual, le asignó a Bolsonaro el 46,5% de la intención de voto, frente al 45,9% de Lula. La diferencia de apenas 0,6 puntos porcentuales representa una reducción respecto del estudio anterior, publicado el 13 de octubre, cuando el senador registraba el 47,9% y el jefe de Estado alcanzaba el 45,1%.

