La líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, enfatizó este domingo la necesidad de que Venezuela celebre elecciones democráticas cuanto antes.
En entrevista con EFE, Machado alertó que postergar los comicios podría desencadenar un deterioro social irreversible.
“Es importante que Venezuela celebre elecciones democráticas lo antes posible para que los venezolanos no se desesperen y toda la energía se canalice de una manera cívica”, afirmó.
La dirigente subrayó que el país atraviesa un momento crítico y que la falta de una respuesta electoral puede tener consecuencias graves.
“Aquellos que ven un riesgo en el proceso electoral, no están viendo que no hacer elecciones conlleva un riesgo mucho mayor”, señaló.
“Si los venezolanos sienten que lo que está pasando es un tema económico, por la plata, y no por la gente, pueden perder completamente la paciencia”, añadió la dirigente de Vente Venezuela, quien denunció que el descontento social se está acumulando.
Machado, que abandonó Venezuela para recibir el Nobel y ha mantenido presencia internacional en busca de respaldo, anunció su regreso inminente al país.
“Voy a volver a Venezuela para asegurarme de que el proceso sea pacífico y que se canalice toda esa energía, toda esa angustia, alrededor de un proceso electoral”. La opositora reiteró que su prioridad es garantizar una transición política ordenada y legítima, con garantías para todos los venezolanos.
La líder opositora de Venezuela reveló que ha ofrecido en varias oportunidades a la jefa del régimen chavista, Delcy Rodríguez, la posibilidad de negociar una transición pactada.
“Nosotros le hemos ofrecido, como vencedores de la elección del 28 de julio, nuestra disposición a lograr un acuerdo para una transición negociada en múltiples oportunidades, pero ella no ha querido”, aseguró.
Machado remarcó que mantiene un “proceso de intercambio de información permanente” con funcionarios y sectores internos del aparato estatal, con el objetivo de construir un camino hacia el cambio democrático.
Sostuvo, además, que Venezuela cuenta con una sociedad “preparada, decidida y absolutamente deseosa” de participar en elecciones libres.
“Es la manera de sanar heridas y de poder iniciar el proceso de retorno de nuestros hijos a casa”, expresó, al tiempo que enfatizó el impacto migratorio y el deseo de reunificación familiar como motores de la demanda popular.
Según su estimación, “cuarenta semanas es el plazo necesario para tener listos todos los aspectos técnicos” de un proceso electoral completo y transparente, aunque reconoció que existen factores políticos que podrían modificar ese calendario.
Para Machado, la coyuntura actual representa una oportunidad histórica para transformar el país.
“El proceso ya no se puede detener“, afirmó.
Reiteró que la comunidad internacional debe acompañar y supervisar el proceso para asegurar que se respeten los derechos y se garantice la competitividad electoral.
Machado afirmó que la urgencia de una transición democrática no solo responde a la presión social, sino también a la necesidad de restaurar la confianza y la esperanza en el futuro.
“Los venezolanos están listos para un cambio y no van a esperar mucho más”, sentenció.
