El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respondió una consulta acerca de conversaciones sobre una posible cumbre entre Donald Trump, Vladímir Putin y Xi Jinping para abordar el fin del conflicto en Ucrania, aunque precisó que no hay acuerdos definitivos. “La guerra debe terminar”, sostuvo este lunes ante periodistas en Samarcanda, Uzbekistán.
Consultado sobre una información de The Wall Street Journal según la cual Putin propuso reunirse el próximo mes con Trump y Xi, Rubio evitó validar los detalles. “Ha habido conversaciones sobre una reunión. No sé si algo se ha finalizado”, respondió.
El jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que Trump mantiene su objetivo de poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania. “El presidente ha sido claro: quiere que termine la guerra entre Ucrania y Rusia”, afirmó durante su visita a Uzbekistán.
Rubio dice que ninguna de las partes está ganando la guerra
Rubio describió el conflicto como una confrontación sin un vencedor claro y con daños constantes. “Nadie está ganando esa guerra. La gente muere todos los días, hay cosas que explotan todos los días y hay destrucción todos los días”, declaró.
El secretario de Estado señaló que Washington ha intentado facilitar una salida negociada durante casi dos años y aseguró que seguirá examinando cualquier oportunidad diplomática. Según dijo, el resultado dependerá de que Moscú y Kiev acepten hacer concesiones.
“Esto no es un caso penal. Se trata de diplomacia”, respondió cuando le preguntaron qué pruebas tenía de que Putin estuviera dispuesto a dialogar. “En diplomacia se sigue intentando. A veces funciona y a veces no, pero esa es la naturaleza de la diplomacia”.
Rubio también defendió la suspensión temporal de sanciones contra Rusia durante 60 días, una medida que, según explicó, busca dar margen a las conversaciones en curso y evitar “otro año desastroso” de combates. La administración Trump sostiene que la decisión busca mantener abierta una vía de negociación con ambas partes.
Ucrania rechaza una reunión que excluya a Zelensky
La eventual cita entre Trump, Putin y Xi Jinping generó el rechazo del Gobierno ucraniano. El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, afirmó que un encuentro de ese formato podría fortalecer la posición del Kremlin en lugar de acercar un acuerdo.
“Una reunión trilateral entre los líderes de Rusia, China y Estados Unidos haría lo contrario: animaría a Putin a continuar esta guerra”, escribió Sibiga en X. El ministro contrapuso esa posibilidad con una reunión entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia, que, a su juicio, tendría más posibilidades de acelerar el final de las hostilidades.
Sibiga sostuvo que Putin solo debería participar en una cita de alto nivel si antes toma “un paso serio hacia la paz”, como aceptar un alto el fuego. También criticó que una reunión con Trump y Xi pudiera otorgar al mandatario ruso una legitimidad internacional que, según su postura, no corresponde.
La propuesta atribuida a Putin contempla que el diálogo se celebre al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, prevista en Shenzhen, China, en noviembre. Hasta ahora, no hay confirmación oficial de que Trump haya aceptado participar ni de que Ucrania vaya a estar representada en el eventual encuentro.
Zelensky denuncia presión de Washington para aceptar un acuerdo
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, cuestionó la estrategia de Washington y declaró que algunas decisiones estadounidenses dan la impresión de que se intenta presionar a Kiev para que capitule. En una entrevista con Bloomberg, denunció demoras en la autorización de misiles interceptores para los sistemas Patriot que, aseguró, ya fueron pagados por socios europeos.
Zelensky afirmó que Ucrania recibe apenas 12 misiles interceptores al mes desde Estados Unidos, mientras Rusia puede lanzar decenas de misiles balísticos durante una sola ofensiva. También señaló que presentó una propuesta para limitar los ataques contra instalaciones rusas relacionadas con el diésel a cambio de recibir más proyectiles para los sistemas de defensa aérea.
La Casa Blanca ha defendido que sus gestiones con Moscú y Kiev apuntan a encontrar una salida política a una guerra que entró en su cuarto año. Rubio advirtió además que el conflicto puede extenderse a otros países por incidentes vinculados con sabotajes o drones desviados por interferencias electrónicas.
