El caso de Ángel López, el nene de cuatro años que murió en circunstancias que resultan sospechosas para la Justicia, causó conmoción en la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia. Ahora, los esfuerzos de los investigadores están puestos en reconstruir el minuto a minuto de las horas previas a su fallecimiento.
El caso dejó sobre la lupa a la madre del chico, Mariela Altamirano, y a su pareja, Michel González, ya que hubo inconsistencias en sus relatos y en los resultados preliminares de la autopsia. Ambos fueron imputados por homicidio en calidad de coautores y estarán detenidos seis meses bajo prisión preventiva.
Las versiones de la madre y su pareja
Según el testimonio de Altamirano y de González ante la Justicia, la secuencia que terminó con la muerte de Ángel comenzó durante la mañana del domingo 5 de abril, luego de que el nene pasara la noche completa durmiendo.
En base a su declaración, cerca de las 7:00 ambos decidieron despertarlo porque no se había levantado al baño. En ese momento, advirtieron que se había orinado mientras dormía, por lo que lo cambiaron y lo trasladaron a la cama donde descansaban la madre y la bebé de la pareja, según su versión.
“A la mañana me levanté para preparar el mate como todas las mañanas y sentí olor a humedad, a pis. Fui dormido y le dije a Mariela que se hizo pis (Ángel), lo bajamos, lo cambiamos y siguió durmiendo con Mariela y la bebé, en la cama de abajo”, explicó González en su declaración.
La madre de la víctima aseguró que “sintió roncar” a su hijo, pero que poco después, lo revisó y se dio cuenta de que no respiraba.
Por su parte, González detalló que, antes de ese momento, estaba tomando mate con Mariela, mientras escuchaban música en volumen bajo. “Sentimos que Ángel roncaba y de repente dejó de roncar, eso nos llamó la atención”, remarcó el acusado.
Altamirano declaró que comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras se comunicaba con el servicio de emergencias. González, en tanto, aseguró que la situación derivó en un estado de desesperación. “Llamamos a la ambulancia, que empezó a hacerme preguntas y yo le decía que vinieran rápido, que dejaran de hacer preguntas”, sostuvo.
De acuerdo con la reconstrucción de la pareja, ambos salieron a pedir ayuda a los vecinos, aunque poco después llegó el servicio de emergencias, que constató que Ángel estaba en paro cardiorrespiratorio.
“Nosotros no le pegamos al nene, no le hicimos nada”, sostuvo Altamirano en un intento por desligarse de las acusaciones de violencia y maltrato que realizaron el padre biológico del nene y su pareja, Luis López y Lorena Andrade.
González también se declaró inocente y aseguró que la noche anterior transcurrió con normalidad. “Estábamos mirando tele en nuestra cama, Mariela, la bebé y yo. Ángel estaba en su cucheta. (...) Nosotros también queremos saber qué le pasó”, manifestó ante la Justicia.
La hipótesis de la Justicia
Para la fiscalía que investiga la causa, encabezada por los fiscales Cristian Olazábal y Facundo Oribones, el escenario que describieron los imputados no es compatible con la evidencia que se reunió hasta el momento.
Según los investigadores, los hechos que derivaron en la muerte de Ángel habrían ocurrido entre el 1 y el 5 de abril, días previos a la intervención médica. Durante ese período, el nene habría estado únicamente al cuidado de su madre y del padrastro en la casilla donde vivían, ubicado en el barrio Quintas I.
La reconstrucción oficial incorpora también lo ocurrido durante la emergencia. En la mañana de ese domingo, agentes de la Comisaría Séptima y personal del servicio de emergencias 107 llegaron al lugar y constataron que el nene ya se encontraba en paro cardiorrespiratorio. Según la fiscalía, en ese momento se le practicaron las maniobras protocolares de reanimación antes del traslado.
A las 8:36, Ángel ingresó al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia con pulso, aunque —de acuerdo a lo expuesto por los investigadores— ya presentaba actividad cerebral nula. La historia clínica dejó asentado: “Paciente traído por paro cardiorrespiratorio, refieren que hubo un antecedente de traumatismo (golpe) previo”.
El punto central de la acusación del Ministerio Público Fiscal está en los resultados de la autopsia preliminar, que detectó al menos 22 traumatismos internos en la cabeza. Se trata de lesiones sin marcas externas visibles, pero de una gravedad suficiente como para provocar un paro cardiorrespiratorio.
Además, los peritos establecieron que algunos de esos golpes tenían una antigüedad de hasta diez días, lo que, según la fiscalía, descarta la posibilidad de un hecho aislado y refuerza la hipótesis de un maltrato sostenido.
En ese sentido, el fiscal Olazábal señaló que las lesiones “fueron ejecutadas por un tercero” y apuntó directamente contra González como presunto autor material de la agresión. Con respecto a la madre, sostuvo que no intervino ni solicitó ayuda a tiempo, por lo que le atribuyen responsabilidad por omisión.
“González ejecutó los golpes en contra de Ángel y su madre no hizo nada para evitarlo, ni tampoco requirió el auxilio. Todo esto terminó en el fallecimiento del nene”, estableció el funcionario judicial en diálogo con TN.
Los investigadores también descartaron que el nene tuviera una patología previa que pudiera explicar su estado. A esto se suman testimonios que describen una situación de violencia y descuido en el entorno en el que vivía.
“Hay una testigo que declaró que en los últimos días vio a Ángel con una máscara del Hombre Araña, ella supone que la llevaba puesta para ocultar golpes en la cara”, reveló el fiscal Olazábal, que además confirmó que este testimonio forma parte del expediente.
Otro testimonio que cobró relevancia en la causa es el de un hombre que trasladó a Michel González al Hospital Regional ese domingo.
Según su declaración, durante el trayecto el acusado le comentó que el estado de Ángel podría haber estado vinculado a que el nene había pasado varias horas en una pileta pelopincho el día anterior, desde el mediodía hasta la noche. Sin embargo, los fiscales descartaron esta posibilidad, lo cual elevó las sospechas en contra del padrastro.
Para la fiscalía, todos estos elementos permiten sostener una única hipótesis: que Ángel fue víctima de agresiones en los días previos y que ese cuadro derivó en su muerte. Incluso, el fiscal Olazábal dijo que investigan la causa en un contexto compatible con el llamado “síndrome del niño maltratado”, es decir un posible caso de maltrato infantil sostenido en el tiempo.
Cómo avanza la causa
Este martes se llevó a cabo la audiencia de control de detención en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia, donde se confirmaron las imputaciones a Mariela Altamirano y Michel González.
El Ministerio Público Fiscal anunció que, de manera provisoria, se acusó formalmente al padrastro de Ángel por “homicidio simple”, mientras que su madre fue imputada por “homicidio agravado por el vínculo”, ambos en calidad de “coautores”.
Por este motivo, el juez penal Alejandro Soñis ordenó la prisión preventiva de los dos por seis meses, ya que consideró que hay peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
En los próximos días, los peritos realizarán la apertura de los celulares secuestrados y los investigadores seguirán recolectando testimonios y pruebas para reconstruir las últimas horas de vida de Ángel.
Fuente: TN




