La compra de dólares para atesoramiento creció en junio y se mantuvo por séptimo mes consecutivo arriba de los u$s2.000 millones. De este modo, en el acumulado del primer semestre de 2026 superó los u$s15.000 millones y representó el principal factor de demanda de divisas. Los analistas comienzan a observar con cierto detalle el incremento en la porción del ahorro que se saca del sistema.
Este viernes el Banco Central (BCRA) publicó un nuevo informe sobre la evolución del mercado de cambios y el balance cambiario. De allí se desprendió que, durante el sexto mes del año, la compra neta de "billetes y divisas sin fines específicos" por parte de "personas humanas" totalizó unos u$s2.445 millones, un 10,5% más que en mayo.
Al tomar en cuenta solo el concepto de "billetes", el BCRA reportó que la compra neta fue de u$s2.015 millones. "En cuanto a la cantidad de personas que operaron, 1,5 millones de individuos compraron billetes por u$s2.443 millones, mientras que unos 715.000 vendieron por u$s428 millones", detallaron.
La mayor parte del ahorro se quedó en los bancos, pero crecen los dólares "bajo el colchón"
La autoridad monetaria estimó que, del total de la salida neta de dólares (incluyendo las ventas netas de las empresas), el 40% quedó depositado como ahorro en bancos locales, el 25% pasó a incrementar la posición de activos externos (dólares "bajo el colchón") y el 35% restante fue entregado a las entidades financieras para cubrir los gastos realizados con tarjetas en el exterior.
Si bien es para destacar que la mayor parte de las compras permanecen en el sistema financiero, también cabe remarcar que viene creciendo el porcentaje que se saca de los bancos. Previo a las elecciones legislativas de 2025 esa cifra rondaba el 33%, para luego bajar a un promedio de 8% entre noviembre y mayo.
Luego de meses de "pax cambiaria", en junio el "billete verde" mostró un rebote, en un contexto de menores ingresos en las arcas de la entidad que conduce Santiago Bausili. En diálogo con Ámbito, el economista Federico Glustein sostuvo que este aumento "es una señal de preocupación, que va a ir incrementando a medida que se acerquen las elecciones del 2027". El especialista acotó que, hasta el momento, los dólares del agro y la energía evitaron que la demanda de cobertura sea un problema, pero advirtió que ese flujo "va a aminorar y podría complejizar el tipo de cambio".
En junio el balance cambiario del BCRA arrojó un deterioro respecto de meses previos, como resultado fundamentalmente de tres factores: un menor ingreso de divisas por el comercio exterior tras la finalización de la etapa más activa de la cosecha gruesa, una merma considerable en las colocaciones de deuda privada y mayores pagos de deuda pública. En consecuencia, las reservas internacionales disminuyeron en u$s3.323 millones.
Respecto del repliegue en el financiamiento en moneda dura del sector privado, Glustein señaló que "puede responder a varios factores, como que varias empresas ya habían tomado deuda con anterioridad, así como pueden haber esperado a no convalidar un spread alto". "También hubo más acumulación de liquidez/posición en moneda extranjera por parte del sistema financiero, no necesariamente una canalización plena hacia deuda privada. Habrá que ver el dato de julio y agosto para pensar en si es una señal o si es un mes particular", profundizó.
El detalle de la demanda y oferta de dólares durante el primer semestre
En el primer semestre la compra de dólar ahorro alcanzó los u$s15.321 millones. Se trató del principal grifo de egreso de divisas, escoltado por los pagos de deuda pública (-u$s5.231 millones) y el déficit de la balanza de servicios (-u$s4.310 millones), explicado este último, fundamentalmente, por el turismo.
Cabe aclarar que el "rojo" en la balanza turística se redujo fuerte respecto del mismo período de 2025. Esto se dio luego del salto que experimentó el tipo de cambio oficial el año pasado, en medio del contexto electoral y una elevada volatilidad financiera, que dejó para la primera mitad de 2026 un dólar 6,2% más caro en términos anuales y reales. En términos turísticos, eso implicó que Argentina se volvió más barata para los extranjeros y, al mismo tiempo, vacacionar fuera de las fronteras se hizo más costoso, en un marco en el cual los salarios en pesos tampoco acompañaron.
Más allá del valor del tipo de cambio, Glustein agregó que "tenemos un valor histórico en términos de intercambio que favorece una posición superavitaria en el comercio", tanto de bienes como de servicios, a lo cual debe sumársele "los dólares propios para pagar gastos en el exterior, sobre todo del sector bursátil".
Entre enero y junio fueron la balanza de bienes y la deuda privada los componentes que salvaguardaron las cuentas del BCRA, con aportes positivos de aproximadamente u$s16.000 millones y u$s8.500 millones (contando intereses), respectivamente. Esto posibilitó, en gran parte, que las reservas hayan crecido en u$s3.775 millones respecto del 31 de diciembre de 2025.


