La suspensión total de la carga de petróleo crudo en las terminales iraquíes se produjo este jueves tras el impacto de un drone contra un petrolero en la terminal de Basora, según informaron a Reuters cuatro fuentes iraquíes del sector petrolero y de seguridad.
No se registraron daños materiales ni incendios por el incidente, pero la operación fue interrumpida por precaución.
Las terminales petroleras de Irak están situadas en el sur del país. Fuentes consultadas indicaron que no se ha determinado aún la autoría del lanzamiento del dron. El petrolero afectado fue remolcado fuera del puerto junto con otra embarcación anclada en la zona, como medida de seguridad adicional.
Este miércoles, se reportó la caída de otro drone en el puerto iraquí de Faw, sin que se produjeran daños, según la agencia estatal de noticias. Las operaciones portuarias no se vieron afectadas en ese momento.
El país exporta habitualmente alrededor de 3,6 millones de barriles de petróleo por día. Antes de la guerra con Irán, cerca de 3,4 millones de barriles diarios salían a través de las terminales del sur, específicamente en Basora.
En las últimas horas, ocho drones fueron interceptados cuando intentaban atacar el consulado de Estados Unidos y una base de la coalición internacional en el aeropuerto de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán, según fuentes oficiales.
El ataque ocurrió entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, informó el Servicio Antiterrorista del Kurdistán. Las aeronaves no tripuladas fueron derribadas por las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos antes de alcanzar sus objetivos y no hubo víctimas.
El primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, condenó “enérgicamente” el intento de ataque, que coincidió con su primera visita oficial a Washington desde que asumió el cargo en mayo. Durante su estancia, Al Zaidi busca explicar sus planes para desarmar a las formaciones chiíes iraquíes afines a Irán, a las que en el pasado se han atribuido acciones similares y que Estados Unidos califica como terroristas.
En un mensaje en X, Al Zaidi aseguró que ha ordenado a los organismos de seguridad “emprender todos los esfuerzos necesarios para prevenir la repetición de estos ataques y erradicar a todos aquellos que intenten atentar contra la seguridad, dondequiera que se encuentren”. Añadió que “buscan desesperadamente socavar la estabilidad de nuestro pueblo y su firme camino hacia la construcción del Estado y el logro de la paz social”.
Bahaa al Araji, líder del bloque parlamentario Reconstrucción y Desarrollo, principal respaldo político de Al Zaidi, advirtió en la misma red social que “el ataque sobre Erbil transmite mensajes políticos negativos y totalmente inaceptables, y se produce en un momento crítico que no beneficia a nadie”.
El ataque sobre Erbil ocurre en el contexto de una campaña liderada por Al Zaidi para desarmar a las milicias chiíes alineadas con Irán. En los últimos años, este tipo de acciones ha tenido como blanco yacimientos petroleros e instalaciones operadas por empresas estadounidenses en la región del Kurdistán.
Por último, el impacto de un drone de origen desconocido este miércoles en el puerto ‘Grand Faw’, un megaproyecto en el extremo sur de Irak, se suma a la reciente serie de incidentes con drones en instalaciones estratégicas del país.
