Flávio Bolsonaro sabe que tiene todo para ser el próximo presidente de Brasil. Ningún candidato que ganó la primera vuelta desde el retorno de la democracia perdió el balotaje. Nada hace prever que esta vez será distinto. Su rival y actual presidente, Lula da Silva, está en problemas, después de perder el primer turno de las elecciones celebradas el domingo pasado.
Hay otro dato que favorece al postulante de la derecha brasileña más dura: históricamente, desde 1989, quien gana el estratégico estado de Minas Gerais se convierte en el nuevo presidente del país.
El hijo de Jair Bolsonaro ganó en Minas Gerais con casi cinco puntos de ventaja sobre Lula, mucho más de los casi dos que le sacó a nivel nacional.
El balotaje se celebrará el domingo 25 de octubre.
La campaña del bolsonarismo sabe que tiene cartas ganadoras.
Puede pescar los pocos votos que le faltan para doblegar a Lula entre los votantes de los candidatos de derecha (como Ronaldo Caiao y Romeu Zema, o el antisistema Renan Santos) que sumaron en conjunto poco más del 5% de los votos. Por lo pronto, Zuma ya anunció su apoyo, aunque solo alcanzó el 0,27% de los sufragios.
Flávio Bolsonaro sabe que tiene todo para ser el próximo presidente de Brasil. Ningún candidato que ganó la primera vuelta desde el retorno de la democracia perdió el balotaje. Nada hace prever que esta vez será distinto. Su rival y actual presidente, Lula da Silva, está en problemas, después de perder el primer turno de las elecciones celebradas el domingo pasado.
Hay otro dato que favorece al postulante de la derecha brasileña más dura: históricamente, desde 1989, quien gana el estratégico estado de Minas Gerais se convierte en el nuevo presidente del país.
El domingo, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% contra el 45,16% de Lula. Pero además, el bolsonarismo y las fuerzas conservadoras lograron una amplia victoria en el Congreso.
Si llega al gobierno y pacta con el “Centrao”, esa amalgama de partidos de centroderecha que suele dar gobernabilidad al presidente de turno, no le será difícil llegar a acuerdos para llevar adelante sus objetivos. Incluso podría darse el lujo de avanzar con el “impeachment” de los jueces de la Corte Suprema que considera enemigos de su familia y que encarcelaron a su padre, condenado a 27 años de prisión por golpismo.
Sus asesores tienen ahora un objetivo prioritario: no entrar en una confrontación directa con Lula y seguir atacando a su rival como hasta ahora para fomentar el descontento de gran parte del electorado con el histórico líder de la izquierda brasileña.
“No debería asistir a los primeros debates. La decisión sobre el último debate (organizado por la red Globo) se pospondrá para una fecha más cercana, dependiendo de los acontecimientos finales”, dijo a TN el analista brasileño Lucas de Aragão, socio de la consultora política Arko Advice.
Están previstos tres debates de aquí al balotaje. La TV Band ya confirmó el primero para el domingo próximo. Su competidora Record sigue esperando la confirmación de ambos candidatos. Finalmente, Globo mantiene la tradición de realizar el último debate el viernes anterior a la elección.
“En general, la idea es no asistir, pero eso se decidirá caso por caso, según las circunstancias”, dijo el analista.
La estrategia es simple.
“El objetivo ahora es intentar fortalecer el sentimiento antipetista -que también impulsó la votación de los candidatos victoriosos en la primera vuelta- para convencer al electorado de votar por Flávio en la segunda vuelta”, afirmó de Aragão.
Así, deberá tratar de minimizar el impacto de las denuncias que prepara Lula en su contra en el marco del escándalo del Banco Master y su dueño Daniel Vorcaro, detenido por un millonario fraude.
El candidato de la extrema derecha es investigado por la Policía Federal debido a su presunta intermediación en un esquema de financiación ilegal. Ya admitió, por ejemplo, que le pidió dinero a Vorcaro para financiar una película sobre su padre.
Precisamente la figura de su padre será central en las próximas tres semanas. Es él el dueño de los votos de su hijo. Así, el presidente del Partido Liberal (PL, bolsonarista), Valdemar Costa Neto, dejó en claro que el exmandatario tendrá un rol fundamental en un eventual gobierno de su hijo.
Esto es música para los seguidores bolsonaristas.
“Bolsonaro estará muy involucrado en esta administración. No tengo ninguna duda al respecto. Dará su opinión. No, no será ministro, pero dará su opinión”, afirmó a Globonews.
Después, en entrevista con CNN, fue por más: dijo que, indulto mediante, Jair Bolsonaro sería un fuerte candidato a la presidencia en 2030.
“Si Flávio es elegido presidente de la República, liberará a Jair Bolsonaro. No me cabe duda. Jair Bolsonaro podría ser un candidato fuerte dentro de cuatro años. El pueblo querrá a Jair Bolsonaro”, afirmó.
