Josimar Dias, conocido mundialmente como "Vozinha", fue la gran figura del histórico empate ante "La Roja". Detrás de sus milagrosas atajadas a los 40 años, se esconde la obsesión de su padre por el delantero de México '86 que el registro civil impidió.
El fútbol está lleno de místicas e historias circulares, pero pocas tan fascinantes como la que envuelve a Vozinha, el veterano arquero de la Selección de Cabo Verde que acaba de transformarse en una leyenda viviente al frenar el poderío ofensivo de España en el debut mundialista de la Copa del Mundo 2026.
Mientras la prensa española busca excusas y lamenta el "decepcionante" inicio de su equipo, el planeta entero se pregunta quién es este guardameta de 40 años que le ahogó el grito de gol a estrellas mundiales de la talla de Lamine Yamal y Dani Olmo. La respuesta viaja cuatro décadas hacia el pasado y tiene un fuerte lazo con el fútbol sudamericano: el arquero de Cabo Verde debió haberse llamado Valdano.
La prohibición que cambió su documento, pero no su destino
La historia se remonta a mediados de la década de 1980. El padre de Josimar era un fanático absoluto del fútbol internacional y quedó maravillado con el despliegue, los goles y la elegancia de Jorge Valdano, el delantero que se consagró campeón del mundo con la Selección Argentina de Diego Maradona en México '86 y que brillaba en el Real Madrid.
Cuando el hoy arquero nació en Mindelo, la decisión familiar estaba tomada: su nombre sería Valdano Dias. Sin embargo, se chocaron contra la estricta burocracia de la época:
Las autoridades del registro civil de Cabo Verde le prohibieron terminantemente al padre utilizar el apellido del astro argentino, argumentando que las leyes de la isla africana exigían nombres tradicionales o en portugués. Por este motivo, terminaron anotándolo como Josimar.
Años más tarde, su abuela materna le daría el apodo definitivo por el que hoy lo conoce el mundo: Vozinha (que significa "viejito" o "abuelito"), debido a que de niño tenía gestos y una madurez que asombraba a su familia.
La paradoja: El "Valdano" africano que amargó a España
El destino terminó siendo caprichoso. El niño que no pudo llevar el nombre del ídolo del Real Madrid terminó convirtiéndose en futbolista profesional, estiró su carrera hasta los 40 años desafiando toda lógica física, y tuvo su tarde de gloria absoluta en Atlanta frente a, justamente, la Selección de España.
Con la templanza y la frialdad que su padre admiraba en el Valdano original, "Vozinha" se plantó bajo los tres palos y firmó la página más dorada del deporte de su país.
Hoy, mientras en Madrid y Barcelona sufren por el "batacazo" del Grupo H, en las calles de Cabo Verde y en los rincones más futboleros de Argentina se sonríen: el espíritu de los grandes campeones del mundo sopló a favor de un arquero que, por leyes de la burocracia, no pudo llevarlo en el documento, pero lo demostró con creces adentro de la cancha.
