miércoles 10 de junio, 2026

El regreso del Vasco a Boca: entre la apuesta de Riquelme y las burlas en Núñez que lo catalogan como "hijo nuestro"

9 de junio 2026

La inminente asunción de Rodolfo Arruabarrena para su segundo ciclo como DT xeneize encendió las redes sociales. En River reflotaron de inmediato los históricos cruces eliminatorios de 2014 y 2015.

BUENOS AIRES. El mundo del fútbol argentino se sacudió con la noticia: tras la salida de Claudio Úbeda, Juan Román Riquelme movió las piezas y cerró un principio de acuerdo para que Rodolfo "El Vasco" Arruabarrena tenga su segundo ciclo como director técnico de Boca Juniors. Mientras en la Ribera se debate si el exlateral tiene la espalda para afrontar la sequía internacional del club, en la vereda de enfrente la reacción fue unánime, inmediata y cargada del clásico folclore futbolero: las parcialidad de River Plate estalló con chicanas y memes bajo el rótulo de "#HijoNuestro".

Para el hincha "millonario", el apellido Arruabarrena está indisolublemente ligado al inicio de la era más gloriosa de su historia contemporánea. Su regreso al banco de suplentes de la Bombonera desenterró los recuerdos de dos series superclásicas consecutivas que marcaron a fuego el destino de ambos clubes a nivel continental.

Dos derrotas directas que dejaron una cicatriz imborrable

El recuento que hacen en Núñez no da margen al olvido. El primer gran impacto ocurrió a finales de 2014, en las semifinales de la Copa Sudamericana. Tras un áspero empate sin goles en la Bombonera, el River de Marcelo Gallardo se impuso 1-0 en el Monumental con el recordado gol de Leonardo Pisculichi —previo penal atajado por Marcelo Barovero a Emmanuel Gigliotti en el arranque del partido—. Aquella eliminación dejó al Boca del Vasco con las manos vacías y catapultó a River a su primer título internacional en 17 años.

Apenas seis meses después, en mayo de 2015, la historia volvió a cruzarlos en los octavos de final de la Copa Libertadores. River se impuso 1-0 en la ida con gol de Carlos Sánchez. La revancha en la Bombonera, que marchaba 0-0, mutó en escándalo mundial tras el tristemente célebre episodio del gas pimienta perpetrado por la parcialidad local contra los jugadores de River en la manga. El partido fue suspendido, la CONMEBOL descalificó a Boca y River avanzó en una copa que terminaría levantando. Aquellas dos caídas directas en el plano internacional hirieron de gravedad el primer ciclo del Vasco, quien a pesar de ganar el torneo local y la Copa Argentina ese mismo año, terminó siendo eyectado de su cargo a principios de 2016.

El folclore en las redes: "¿Vuelve el Vasco? Traeme un té"

La confirmación del arribo de Arruabarrena desató un tsunami de publicaciones por parte de los simpatizantes de River, quienes convirtieron en tendencia viejas postales de aquellas llaves eliminatorias. Frases satíricas, capturas de pantalla de la época y el eterno mote de la "paternidad" continental volvieron al ruedo a velocidad de la luz.

Incluso algunos apelaron a la nostalgia del archivo reviviendo imágenes del DT sufriendo en el banco de suplentes o sus declaraciones posteriores, asegurando en tono de broma que su regreso es "el mejor refuerzo" para el club de Núñez.

Más allá de la chicana y de las cuentas pendientes que el hincha de River se encarga de recordar, Arruabarrena asumirá con el enorme desafío de reescribir su propia historia. El fútbol da revanchas, y el Vasco sabe mejor que nadie que la única forma de acallar las risas del eterno rival será ganando en la cancha lo que hoy le facturan desde las tribunas virtuales.

Te puede interesar