El cura que volvió a dar misa

Por Vidal Mario

5 de mayo 2025

Guardo en mis archivos copia de una carta manuscrita que el papa Francisco le envió el 24 de septiembre de 2021 al arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Alfredo Dus.

Detrás del por qué tengo una copia de esa carta en mi poder se esconde una historia relacionada con el ya fallecido sacerdote Santiago Frank y con mi libro “El Jesús de la Historia”.

Doce años atrás…

En el 2013, no encontré candidato mejor que Santiago Frank para presentar mi libro “La espada asesina”, obra que arrancaba en el Génesis y terminaba en el Apocalipsis.

Alejado del ministerio eclesiástico, desde hace mucho tiempo él se dedicaba a la venta de comidas y helados.

Siempre recordaba la época en que había compartido el noviciado con Bergoglio.

También le gustaba recordar los tiempos en que militaba con los sacerdotes tercermundistas.

Aquel libro fue presentado el 2 de agosto de 2013, en un acto sumamente accidentado.

“Norte”, bajo el título “Bochornoso episodio”, así lo comentó:

“Un inusual episodio se registró el viernes por la tarde en la Casa de las Culturas del Chaco, cuando el dirigente piquetero Raúl Castells y numerosos militantes de su organización irrumpieron en la Sala 3 “Crisanto Domínguez” donde Vidal Mario estaba por presentar “La espada asesina”, impidiendo que se realizara el acto en dicho recinto.

Tanto el escritor como el licenciado Ildefonso Thompsen, funcionario del Congreso Nacional que debía presentarlo, y el sacerdote Santiago Frank, a cuyo cargo estaba el análisis de la obra, optaron por retirarse alegando “falta de garantías”.

El Jesús de la Historia

Siete años después, (2020), de nuevo propuse a Santiago Frank presentar mi libro “El Jesús de la Historia”. Como el caso anterior, nada mejor que un cura para presentar un libro como este.

Aceptó, de modo que grande fue mi sorpresa cuando me citó a su casa de la calle Jujuy para informarme que, por el contenido del libro, el Arzobispado no lo autorizaba a acompañarme.

Le pregunté qué tenía que ver el Arzobispado con una decisión personal suya. Entonces me reveló su secreto: por una dispensa de Francisco de nuevo era cura, aunque no públicamente.

Me mostró una carta que el Papa le había mandado a monseñor Dus, la cual, textualmente, rezaba:

“Señor monseñor Ramón A. Dus. Querido hermano, gracias por el correo. No quiero que pase un minuto más sin responderte.

Te autorizo, por ahora, a absolver a Santiago Frank de todo pecado y censura. Dale permiso para comulgar y, si puede, celebrar sólo en privado.

Dale mis saludos. Fuimos compañeros de noviciado e hicimos la peregrinación juntos.

Gracias por tu preocupación personal.

Por favor, rezá por mí, lo hago por vos. Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide. Fraternalmente, Francisco”.

Mentira piadosa

Junto con una copia de la carta de Francisco, me entregó un mensaje de disculpas para que se lo leyera en el acto de presentación. En la misma alegaba una supuesta “molestia física” que, a la luz de lo arriba señalado, era una mentira piadosa.

El mensaje expresaba:

“Impedido de asistir por un malestar físico, los dejo con Jesús, evangelio de Marcos 9:3. Le dicen sus discípulos: “Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido porque no es de los nuestros. Jesús les dijo: No se lo prohíban. Porque el que no está contra nosotros, está a nuestro favor”. Juntos encontramos al Señor, para ser sus discípulos. Santiago Frank”.

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