martes 6 de octubre, 2026

El costo de legislar en Chaco: estructuras sobredimensionadas, un Concejo municipal entre los más caros del país y millones que se desvían de las verdaderas urgencias

6 de octubre 2026

Mientras vastos sectores de la sociedad reclaman un uso más eficiente de los recursos públicos y una revisión profunda del gasto estatal, la política en la provincia del Chaco y en su capital parece transitar por una vereda completamente opuesta.

Informes recientes elaborados por la Fundación Libertad y el Centro de Investigaciones Sociales y Económicas (CISE) ponen al descubierto una realidad alarmante: mantener las estructuras legislativas chaqueñas cuesta una fortuna desproporcionada que ubica a la provincia y a su municipio principal en los puestos más incómodos del ranking nacional.

Una Legislatura provincial de lujo en una provincia con necesidades básicas

A nivel provincial, el informe sobre el Gasto de las Legislaturas Provinciales 2025 expone que el Chaco ocupa el tercer puesto en el ranking nacional en cuanto al costo por legislador.

Con un presupuesto destinado a la Función Legislativa que asciende a los $79.749.806.346 para sus 32 legisladores, el costo anual por cada banca llega a la friolera de $2.492.181.448. Para dimensionar el tamaño de este gasto, la cifra supera ampliamente a la de distritos mucho más populosos y duplica con creces el presupuesto asignado a áreas tan críticas y sensibles como el Servicio Penitenciario Provincial.

Pero el problema no es solo cuánto se gasta, sino cómo se gasta. El informe detalla que la provincia registra un promedio de 70 empleados por cada legislador, posicionándose como el segundo ratio más alto de todo el país en materia de personal.

Esta sobredimensionada planta burocrática absorbe la mayor parte de los recursos, convirtiendo al Poder Legislativo en una maquinaria de consumo interno más que en un espacio de debate austero y eficiente.

El Concejo de Resistencia: la réplica municipal del derroche

La lógica del despilfarro encuentra un correlato idéntico a nivel local. El Concejo Municipal de Resistencia se consolida año a año entre los ocho cuerpos deliberativos más caros de la Argentina.

La escalada de los números locales es, por lo menos, difícil de justificar:

  • El salto del 2025: El presupuesto del Concejo saltó a $9.075.040.181 para sus 11 concejales, elevando el costo anual por edil a $825.003.653 (un incremento superior al 220% respecto al ejercicio previo). Esto generó un contraste escandaloso con ciudades vecinas como Corrientes, con la que comparte región y problemáticas socioeconómicas, pero a la que Resistencia triplica en costo por concejal.
  • La profundización en 2026: Lejos de corregir el rumbo, la ordenanza de presupuesto aprobada para el ejercicio 2026 fijó los recursos del cuerpo legislativo municipal en $10.479.679.189, situando el costo por concejal en $952.698.108 (un 15,5% más que el año anterior y casi cuatro veces el valor registrado apenas dos años atrás). Esto representa un gasto per cápita proyectado de aproximadamente $26.809 por cada habitante de la ciudad.

Una discusión pendiente

Tres años consecutivos de aumentos agigantados con idéntica cantidad de bancas demuestran que el crecimiento del gasto no responde a necesidades operativas lógicas, sino a una inercia política que esquiva el ajuste que se le exige al resto de la administración pública.

Mientras las calles de Resistencia y el interior provincial reclaman inversiones urgentes en infraestructura, seguridad, salud y asistencia social, los representantes de los ciudadanos parecen priorizar el sostenimiento de estructuras millonarias y sobredimensionadas. El costo de la representación política en el Chaco se ha convertido, en los hechos, en un lujo insostenible que la ciudadanía paga caro.

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