viernes 2 de octubre, 2026

EEUU refuerza su presencia militar en Medio Oriente con miles de soldados mientras Trump evalúa una nueva ofensiva contra Irán

2 de octubre 2026

Estados Unidos envió unos 9.000 soldados a bordo de siete buques hacia Medio Oriente, en un nuevo refuerzo de su presencia militar en la región mientras el presidente Donald Trump evalúa la posibilidad de reanudar o intensificar los ataques contra Irán después de las elecciones de medio término del 3 de noviembre.

El despliegue incluye el grupo de ataque del portaaviones USS Theodore Roosevelt, que partió esta semana desde San Diego junto con tres destructores, y el grupo anfibio de preparación USS Makin Island, que transporta a la 13.ª Unidad Expedicionaria de Marines. Según un funcionario estadounidense citado por The Associated Press y Financial Times, los buques podrían llegar a la región a fines de noviembre.

En conjunto, los barcos transportan más de 7.000 marineros y unos 2.000 infantes de Marina, según el funcionario, que habló bajo condición de anonimato debido a que se trata de operaciones militares sensibles. La llegada del USS Theodore Roosevelt podría elevar a tres el número de portaaviones estadounidenses en la región, aunque todavía no está definido si reemplazará a uno de los dos que ya se encuentran allí o si se sumará a ellos.

El despliegue se produce mientras Trump dejó abierta la posibilidad de una nueva escalada militar contra Teherán. En una entrevista con la revista Time publicada el jueves, el mandatario afirmó que es “posible” que Estados Unidos aumente los ataques contra Irán después de las elecciones si no alcanza un acuerdo satisfactorio con las autoridades iraníes.

Cuando se le pidió que explicara qué objetivos podría atacar, Trump respondió: “No puedo decirles eso porque, miren, ya saben, ustedes preguntan: ¿dónde van a bombardear?”

El presidente también explicó en esa entrevista, realizada el lunes, por qué rechazó la última propuesta iraní de alto el fuego. Según Trump, la oferta incluía la posibilidad de “abrir” el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte marítimo de energía, pero consideró que la propuesta general “no era lo suficientemente buena”.

Trump sostuvo que “cosas que no habría aprobado hace un año no las habría aprobado hoy”, al referirse a las condiciones planteadas por Teherán.

La situación militar se desarrolla en paralelo con nuevos contactos diplomáticos. Representantes de Estados Unidos e Irán mantuvieron conversaciones al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, después de que Trump amenazara con “aniquilar” a la República Islámica durante un discurso ante líderes mundiales.

En los días posteriores, el mandatario estadounidense rechazó una propuesta iraní de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz a cambio de que Washington aplicara una serie de medidas contempladas en el memorando de entendimiento acordado por ambos países en junio.

Los mediadores retomaron sus gestiones para alcanzar un acuerdo entre Washington y Teherán. Según la propuesta en discusión, Irán permitiría el libre tránsito por el estrecho de Ormuz y Estados Unidos levantaría su bloqueo sobre los puertos iraníes. El objetivo de los mediadores es reactivar las conversaciones para alcanzar un acuerdo definitivo que permita poner fin a la guerra.

Mientras tanto, Estados Unidos mantiene alrededor de 20 buques de guerra en Medio Oriente, donde la Armada aplica un bloqueo sobre los puertos iraníes y escolta a buques comerciales que atraviesan el estrecho de Ormuz. Además, hay más de 50.000 soldados estadounidenses desplegados en la región.

El nuevo movimiento naval también incluye al grupo anfibio de preparación USS Makin Island, integrado por un buque de asalto anfibio y dos buques de desembarco. El contingente transporta a unos 4.200 marineros e infantes de Marina, de acuerdo con los datos proporcionados sobre este tipo de unidades.

El USS Theodore Roosevelt, por su parte, se desplegó con el crucero USS Chosin. Su llegada podría modificar la composición de la fuerza naval estadounidense en Medio Oriente, donde actualmente se encuentran los portaaviones USS George H.W. Bush y USS George Washington, además del grupo anfibio de preparación USS Boxer.

El refuerzo militar también ocurre después de una serie de incidentes que Estados Unidos y sus aliados vincularon con Irán. Trump afirmó el jueves que los primeros indicios apuntan a una posible conexión entre Teherán y el copiloto de FlyDubai acusado de apuñalar al capitán de un avión e intentar estrellar el vuelo con destino a Israel el miércoles.

Consultado sobre si existía un vínculo entre el atacante y Teherán, Trump respondió: “Yo diría que la respuesta, según lo que estoy escuchando, es ‘sí’, pero lo estamos investigando ahora mismo”.

El mandatario agregó que Estados Unidos respondería si se confirma esa relación. “Oh, los van a golpear muy duro, no se preocupen. Pregúntenles a ellos. Saben lo que pasó. Los van a golpear muy duro”, afirmó.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró a Fox News que los investigadores creen que el sospechoso del incidente de FlyDubai fue sometido a un “adoctrinamiento islamista y radical”, aunque no ofreció más detalles sobre esa investigación.

Otro episodio tuvo lugar en Reino Unido, donde las autoridades arrestaron a un ciudadano con doble nacionalidad británica e iraní, de 27 años, bajo sospecha de planear un ataque terrorista después de un incidente de seguridad en una base aérea militar operada por Estados Unidos en Inglaterra.

Las autoridades británicas también arrestaron el domingo a cinco hombres, todos ciudadanos británicos de unos 20 años y residentes de Londres, por sospechas relacionadas con explosivos y terrorismo cerca de la base aérea Fairford de la Real Fuerza Aérea. Los cinco fueron posteriormente liberados bajo fianza.

La base de Fairford fue utilizada por bombarderos estadounidenses para atacar Irán. Los incidentes en Reino Unido y el episodio protagonizado por el vuelo de FlyDubai se produjeron mientras Washington mantiene su bloqueo sobre los puertos iraníes y aumenta su presencia naval en la región.

Trump sostuvo además que la guerra contra Irán no necesariamente perjudicará al Partido Republicano en las elecciones de medio término. Consultado sobre si el conflicto podría afectar las posibilidades de su partido, respondió primero: “Es posible”.

Luego afirmó: “Debería ayudar, porque Irán no tendrá un arma nuclear” y sostuvo que “el 100% de la gente” se opone a que Irán tenga capacidad de ataque nuclear, “incluida la gente de todo el mundo”.

“Así que, cuando lo dices de esa manera, ayudará. Si no lo dices así, podría perjudicar”, agregó.

Te puede interesar