viernes 16 de octubre, 2026

Rodrigo Paz recibirá a José Antonio Kast con miras a fortalecer el comercio y la seguridad entre Bolivia y Chile

16 de octubre 2026

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, recibirá este viernes en La Paz a su homólogo de Chile, José Antonio Kast, en una visita de Estado que será la primera de un mandatario chileno al país andino en siete décadas y que buscará abrir una etapa de “confianza mutua” y cooperación bilateral.

Kast llegará a la sede del Ejecutivo y del Parlamento bolivianos con una agenda de alrededor de diez asuntos vinculados con economía, comercio, fronteras y seguridad, según adelantaron autoridades en Bolivia.

El encuentro tendrá lugar pese a que ambos países carecen de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962, con la excepción del período comprendido entre 1975 y 1978. La ausencia de vínculos plenos responde a la falta de un acuerdo sobre la histórica demanda boliviana de una salida soberana al mar, aunque ambos Estados mantienen consulados generales en La Paz y Santiago.

La anterior visita de Estado de un presidente chileno a Bolivia ocurrió en 1955, cuando Carlos Ibáñez del Campo asistió por invitación de Víctor Paz Estenssoro. En las décadas posteriores, otros jefes de Estado chilenos viajaron al país vecino para investiduras presidenciales o compromisos multilaterales.

Bajo las administraciones de Paz y Kast, los dos gobiernos retomaron contactos en los últimos meses. Bolivia reiteró, de todos modos, que su reivindicación marítima forma parte de este “nuevo ciclo” de la relación bilateral.

El acercamiento tomó impulso en abril, cuando el entonces canciller boliviano, Fernando Aramayo, y el ministro de Relaciones Exteriores chileno, Francisco Pérez Mackenna, se reunieron en el paso fronterizo que une Chungará, en Chile, con Tambo Quemado, en Bolivia. Luego mantuvieron encuentros en La Paz sobre seguridad, migración, agricultura, tecnología, uso de puertos, conectividad vial y una eventual reposición de embajadores.

La Cancillería chilena afirmó entonces que, desde la llegada de Kast al Gobierno en marzo, la relación bilateral “ha evolucionado hacia una agenda positiva, contribuyendo a la reconstrucción de las confianzas”.

La visita presidencial estaba prevista para el primer semestre del año, pero quedó aplazada por las protestas contra el Gobierno de Paz entre mayo y junio. Los contactos continuaron después con la primera Reunión de Altos Mandos Policiales y Unidades Especializadas, celebrada en agosto en La Paz, para reforzar la coordinación contra el crimen organizado.

En septiembre, una delegación del Parlamento chileno viajó a Bolivia para discutir con legisladores locales asuntos de migración, comercio y seguridad. Ese mismo mes, el canciller boliviano, Néstor Huanca, propuso a Chile “elegir qué clase de vecinos” desean ser y sostuvo que las diferencias históricas no deben impedir el trabajo conjunto en los temas de interés común.

Bolivia y Chile atravesaron etapas de diálogo y conflictos judiciales por la demanda marítima y las aguas del Silala durante las últimas décadas. Uno de los períodos de mayor acercamiento ocurrió bajo los gobiernos del entonces presidente boliviano Evo Morales y la ex mandataria chilena Michelle Bachelet. En 2006, ambos países acordaron una agenda de diálogo de 13 puntos que incluyó, por primera vez, el reclamo boliviano de una salida soberana al océano Pacífico.

Ese entendimiento perdió fuerza durante el primer mandato de Sebastián Piñera en Chile. La relación bilateral se tensó aún más en 2013, cuando Morales presentó una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya.

Bolivia buscaba que el tribunal estableciera la obligación de Chile de negociar de forma efectiva su reclamo marítimo. En 2018, la Corte resolvió que Chile no tiene una obligación legal de negociar con Bolivia por ese asunto.

Los dos países también llevaron a la CIJ su controversia sobre las aguas del Silala, un curso que nace en territorio boliviano y continúa hacia Chile. La disputa giró en torno a su naturaleza y al uso de ese caudal. En 2022, el tribunal cerró el caso después de que ambas partes coincidieran en que el Silala es un río internacional, por lo que no correspondía emitir un fallo sobre el fondo de la controversia.

Te puede interesar