lunes 14 de septiembre, 2026

Duro golpe para el fútbol chaqueño: Sarmiento descendió al Torneo Argentino del Interior tras caer ante Gimnasia de Concepción

13 de septiembre 2026

Este domingo se confirmó uno de los desenlaces más dolorosos para el deporte de la provincia: Sarmiento de Resistencia descendió al Torneo Regional Amateur luego de sufrir una dura derrota por 1-0 frente a Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay, en condición de visitante.

El conjunto aurirrojo resistió durante gran parte del encuentro, pero un gol agónico recibido en el tiempo de descuento terminó por sentenciar la suerte del Decano. Las matemáticas y la combinación de resultados —incluyendo el desarrollo de otros encuentros de la jornada en la categoría— terminaron por condenar al elenco chaqueño a perder la categoría federal.

Tras una temporada sumamente irregular en el Torneo Federal A, el equipo no logró encontrar el rumbo futbolístico necesario para escapar de la zona roja. De esta manera, Sarmiento deberá reestructurarse de cara a la próxima temporada para buscar el ansiado retorno al plano nacional desde el certamen regional.

De la hegemonía política a la asfixia financiera

Durante años, la vida institucional de Sarmiento estuvo fuertemente ligada a la figura de Jorge Capitanich —quien se mantuvo al frente o en uso de licencia como presidente en distintos períodos—. Bajo su órbita, el club apostó por un crecimiento de infraestructura imponente y un sostenimiento presupuestario sobredimensionado, apalancado fuertemente en el poder político y el flujo de fondos estatales.

Sin embargo, tras el recambio político, la pérdida de ese respaldo financiero expuso la fragilidad del modelo. Con una estructura laboral y deportiva insostenible para los ingresos genuinos de la institución, el castillo de naipes comenzó a derrumbarse. Las sucesivas renuncias en la comisión directiva y la derrota del oficialismo en las urnas marcaron el fin de una era y el inicio de una transición caótica.

Salarios atrasados, paros y cruces internos

La actual conducción encabezada por la nueva dirigencia debió admitir públicamente una situación desesperante: deudas generalizadas con empleados, proveedores y el plantel profesional, además de causas judiciales pendientes.

La crisis económica golpeó de lleno en lo deportivo durante toda la temporada 2026:

  • Paros y protestas: El plantel profesional debió recurrir a medidas de fuerza, como la suspensión de entrenamientos y paros por falta de pago, ante una acumulación de varios meses de sueldos adeudados a jugadores y cuerpo técnico.
  • Tensión interna: La brecha entre los reclamos salariales de los futbolistas y la respuesta de la dirigencia —que emitió duros comunicados minimizando el impacto institucional en el rendimiento de la cancha— dejó en evidencia la falta de conducción y armonía puertas adentro.

Acorralado por la asfixia económica, la falta de respuestas financieras y un equipo que penó todo el campeonato en la zona roja, Sarmiento pagó en la cancha el costo de años de desmanejos dirigenciales. Hoy, el Decano no solo llora una pérdida deportiva histórica, sino que enfrenta el enorme desafío de sanear sus cuentas y refundar bases sólidas desde el llano para soñar con el retorno.

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