El fundador de la fallida promotora inmobiliaria china Evergrande, Xu Jiayin, fue condenado este jueves a cadena perpetua y deberá entregar todos sus bienes tras ser declarado culpable de delitos como falsificación de información financiera, emisión fraudulenta de acciones, sobornos y desfalco, según la sentencia dictada por un tribunal de la ciudad de Shenzhen.
El mismo tribunal impuso multas por 8.820 millones de yuanes (1.311 millones de dólares) a Evergrande Group y por 7.000 millones de yuanes (1.040 millones de dólares) a Evergrande Real Estate, su principal filial. La Justicia china también dictó penas de entre seis y dieciocho años de prisión contra otros cinco altos cargos de la compañía.
Entre los condenados figuran Zhen Litao, expresidente de Evergrande Real Estate, y Ke Peng, expresidente ejecutivo de Evergrande Group. Según la televisión estatal CCTV, el proceso derivó en 56 sentencias, con una pena mínima de un año y diez meses.
Xu, conocido internacionalmente como Hui Ka Yan, llegó a ser el hombre más rico de China. Permanecía bajo arresto domiciliario desde finales de 2023 y en abril se declaró culpable de los delitos que se le imputaban. En esa ocasión también expresó su “arrepentimiento”.
El tribunal sostuvo que entre 2016 y 2021, Evergrande Group, Evergrande Real Estate y Xu “violaron las leyes nacionales” mediante una “falsificación financiera continuada y a gran escala” que permitió inflar de forma artificial los activos y ocultar pasivos.
Según la sentencia, esas prácticas derivaron en delitos de captación ilegal de depósitos públicos, captación fraudulenta de fondos, emisión fraudulenta de valores y divulgación irregular de información financiera.
Delitos y sanciones
La Justicia china también determinó que Evergrande Group y Xu “obtuvieron el control de entidades financieras mediante sobornos y otros medios”, además de “desviar ilegalmente fondos crediticios y de seguros para su uso por parte de Evergrande”.
El tribunal atribuyó además a los acusados delitos de soborno corporativo, concesión ilegal de préstamos y utilización ilegal de fondos.
En el caso de Xu, la sentencia señaló que abusó de su posición como presidente de Evergrande Real Estate para organizar fraudes financieros y apropiarse de bienes de la compañía. Según el tribunal, utilizó para ello el argumento de repartos de dividendos.
La Justicia ordenó también “recuperar las ganancias ilícitas”. Si los fondos recuperados no resultan suficientes para compensar los daños, los acusados deberán cubrir la diferencia mediante una indemnización.
El tribunal calificó las conductas como delitos de especial gravedad. “Las conductas delictivas (...) han perturbado gravemente el orden de la economía de mercado socialista, han vulnerado los derechos de propiedad pública y privada, han atentado contra la integridad de los funcionarios públicos, suponen cuantías delictivas especialmente elevadas y circunstancias especialmente graves, han causado pérdidas económicas especialmente importantes y suponen un perjuicio social muy grave, por lo que deben ser severamente castigadas”, señaló el comunicado.
La lectura de la sentencia contó con la presencia de diputados de la Asamblea Nacional Popular y miembros de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, según el tribunal.
El derrumbe de Evergrande
Evergrande acumuló un pasivo total de unos 330.000 millones de dólares y entró en impago en 2021, después de una crisis de liquidez vinculada con las restricciones impuestas por Beijing a la financiación de las promotoras inmobiliarias con altos niveles de endeudamiento.
La compañía se convirtió así en uno de los principales símbolos de la crisis inmobiliaria china, que se extendió durante la década y afectó al sector de la construcción, al mercado de viviendas y a empresas vinculadas con el desarrollo inmobiliario.
En enero de 2024, un tribunal de Hong Kong ordenó la liquidación de Evergrande en favor de sus acreedores extranjeros. La decisión abrió un proceso sobre el futuro de los activos de la compañía, debido a que gran parte de ellos se encuentra en la China continental, cuyo sistema judicial mantiene un régimen separado del de Hong Kong.
Las autoridades chinas también impusieron una multa de unos 578 millones de dólares a Evergrande Real Estate por falsificar más de 78.000 millones de dólares en ingresos y unos 12.700 millones de dólares en beneficios.
El caso también derivó en sanciones contra la consultora PwC, que afrontó una multa y una suspensión temporal por su labor de auditoría para la compañía. El fraude contable atribuido a Evergrande alcanzó una magnitud muy superior a la registrada en el caso de Enron, la empresa energética estadounidense cuyo escándalo contable provocó su quiebra en 2001.
La condena contra Xu marca así el desenlace judicial de uno de los mayores casos de fraude financiero vinculados con el sector inmobiliario chino y alcanza al empresario que durante años fue la principal figura pública de Evergrande.
