La causa iniciada a partir del denominado "Operativo Berlín", que investiga una supuesta red de narcotráfico y lavado de activos presuntamente liderada desde el Penal de Rawson por Luis Raúl "El Gusano" Menocchio, avanza hacia etapas clave en los tribunales federales. Tras los masivos allanamientos realizados en la región, la atención judicial se centra en la situación procesal de sus hijos, Luciano y Lucas Menocchio, imputados por su presunta participación en el esquema ilegal.
Designación de la defensa y la estrategia legal
En las últimas horas, la representación legal de la familia quedó formalmente constituida de cara a las audiencias de declaración indagatoria:
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Representación legal: Los abogados Ricardo González Zund y Pablo Petraglia asumieron la defensa técnica de los imputados en la causa.
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Alojamiento: Ambos hermanos permanecen alojados bajo custodia en la sede de la Delegación Resistencia de la Policía Federal Argentina (PFA).
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Situación del entorno familiar: Anahí Aranda (esposa de Luciano y titular del comercio gastronómico Ciboulette) y Graciela Binaghi (exesposa del "Gusano") recibieron el beneficio de la prisión domiciliaria —la primera por estar a cargo de hijos menores de edad y la segunda por motivos de salud—.
El rol de los acusados dentro de la estructura
La investigación llevada a cabo por el Juzgado Federal N° 2 de Rawson, a cargo del juez Gustavo Lleral, sostiene que el "Gusano" Menocchio utilizaba a familiares y allegados para sostener las operaciones en libertad y lavar el dinero del tráfico de estupefacientes.
En el caso de Luciano Menocchio, la Justicia centra la lupa en la red de gimnasios VIVA y otros emprendimientos comerciales en Resistencia y Corrientes, bajo la hipótesis de que habrían servido como estructura de fachada para el blanqueo de activos. Por su parte, la captura de Lucas Menocchio en su domicilio particular de la capital chaqueña responde al presunto manejo logístico o financiero dentro de la red.
En los próximos días, la Justicia Federal formalizará las acusaciones en el acto de indagatoria, donde los imputados tendrán la oportunidad de prestar declaración o abstenerse mientras se analiza el abundante material documental y tecnológico secuestrado.
