La Selección Argentina logró una milagrosa remontada ante Inglaterra y se metió en el partido decisivo del Mundial por segunda edición consecutiva. En contraposición con el éxtasis y la felicidad Albiceleste apareció la tristeza y el llanto del país britanico, que se sintió finalista antes de disputar la semifinal.
“No se puede discutir el resultado, fueron mejores que nosotros durante 90 minutos. Quedar afuera como quedamos, una vez más, es cobardía”, aseguró el exfutbolista inglés Jason Candy, que actualmente se desempeña como locutor de radio para Talksport, en The Sports Bar.
El foco de las críticas estuvo en el entrenador alemán Thomas Tuchel, ya que luego de que los Tres Leones se pusieran en ventaja, paró una línea de cinco defensores con el objetivo de mantener el resultado. "La misma mie…, la misma basura. Para esto te trajimos, para este momento. Nos vamos del Mundial por él”, manifestó furioso el exjugador britnico Jamie O'Hara en el mismo programa.
“No puedo soportar haber perdido así. Desde el minuto que marcamos ese gol empezamos a retrasarnos, a cerrarnos, a meternos atrás, y es una película que ya vimos tantas veces antes”, expresó Gary Neville, leyenda de Manchester United, y que en la previa del partido había asegurado que no veía “manera de que no ganemos al menos por dos goles”.
“Dejamos a Messi completamente libre durante todo el partido. Hicimos la de Gareth Southgate en el partido más importante que jugamos en los últimos 50 años”,expresó un hincha inglés tras la derrota. Otro confesó que “se la buscaron” cuando metieron tantos defensores tras adelantarse en el marcador.
Más allá de los detalles técnicos todos cayeron rendidos ante el corazón de la Albiceleste, que en cinco minutos remontó el resultado adverso gracias al golazo de Enzo Fernández y el cabezazo final de Lautaro Martinez.
“La pasión y el sentimiento que tienen por jugar para su país… De Paul juega en Inter Miami, con todo respeto, pero cuando juega para Argentina es uno de los mejores mediocampistas”, sentenció Joe Cole, quien antes de la semifinal había asegurando que iban a “mandar a dormir a Messi”.
