La amistad y el mate forman uno de los vínculos más arraigados de la cultura argentina. Más que una simple infusión, el mate es una excusa para reunirse, conversar y compartir momentos con otras personas.
Alrededor de una ronda se fortalecen vínculos, se intercambian historias y se construyen recuerdos convirtiendo a esta costumbre en un símbolo de confianza y cercanía entre amigos, familiares o compañeros de estudios y trabajo.
Conscientes del poder que tiene el mate para unir a las personas, grupos de jóvenes y jóvenes adultos comenzaron a organizar "mateadas" como una excusa para generar nuevos vínculos. Además, el paisaje de la costanera y con el fondo del río Paraná suman un contexto ideal para estas juntadas.
Carina González, una estudiante de Kinesiología de la Universidad Nacional del Nordeste, decidió crear un grupo de WhatsApp el pasado 24 de abril para fomentar estos encuentros. Tras haber participado de una experiencia similar a principios de año, decidió conformar sus propios canales para unir a las personas.
A través de la cuenta de TikTok @amigosparamatesctes1, la impulsora de esta "enchamigada" realizó dos publicaciones invitando a todos los interesados a sumarse. Ambos posteos reunieron unas 30.000 visualizaciones y centenares de comentarios que piden formar parte de la iniciativa.
En la actualidad, el grupo de WhatsApp donde se organizan las reuniones tiene 107 integrantes de 20 a 40 años. Aunque en algunas oportunidades puede sumarse gente de hasta cinco décadas. "Hace poco se agregaron un hombre de 55 años y una mujer de 54 años. A estas generaciones les cuesta un poco seguir el ritmo porque son más tranquilos", comentó Carina a diario época.
"La mayoría es gente sola y el objetivo principal que persigue es escapar de la rutina", dijo la joven de 22 años. Así señaló el otro eje de esta movida. No se trata solo de generar nuevas amistades, sino también tomarse un respiro de las sobrecargadas rutinas de la semana.
El grupo se reúne los miércoles a las 16, los viernes a las 22 y los sábados a las 23. "Los interesados tienen que llevar mates y algo para comer. Ante todo, se pide respeto. Existen personas que entran rápido en confianza y otras a las que les cuesta un poco más, por eso pedimos que se consideren los tiempos de cada uno", explicó la joven de 22 años.
En el grupo de WhatsApp, las mujeres son las más activas, mientras que en las juntadas los hombres son mayoría. "Para permanecer en el grupo, la consigna es que los integrantes participen con mensajes y propuestas, si no se los elimina. No es algo restrictivo, sino un método que encontramos para filtrar a la gene menos activa. Muchísima gente quiere integrar el grupo y por ello priorizamos a los más activos", explicó.
Carina contó que estas "mateadas" la ayudaron a ser menos introvertida. "Me costaba socializar, pero gracias a la experiencia me solté. Me ayudó a tener buenos amigos. Y sobre todo me sirve para salir de la rutina", contó sobre su experiencia.
Las actividades también incluyen partidos mixtos de fútbol, vóley de playa y pádel. Cada jornada reúne a unas 20 personas, la mayoría va rotando porque cuesta coincidir entre horarios de trabajo o estudios.
Los juegos de mesa, como el UNO, son otros de los entretenimientos que ayudan a conectarse. Y lo más importante, los motivos de la reunión no son costosas salidas a un boliche o a un local gastronómico, sino un simple mate o un juego de cartas. Aquí lo más valioso es la amistad.
Fuente: Diario Época
