México inaugura el Mundial bajo una fuerte tensión social, entre protestas y amenazas

11 de junio 2026

México da inicio al Mundial 2026 bajo una fuerte tensión social que amenaza con ensombrecer la inauguración del torneo con protestas de maestros, agricultores y familiares de desaparecidos.

“Está todo bajo control”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum, que planea en principio ver el partido entre la selección de México y Sudáfrica en el “Fan Fest” levantado en la tradicional plaza del Zócalo, en el centro histórico de la Ciudad de México.

Pero el control no está totalmente garantizado. Hasta allí, y a las mismas inmediaciones del estadio Azteca, prometen llevar sus protestas los maestros de un gremio disidente, campesinos en lucha y familiares de miles de desaparecidos por la ola de violencia que sacudió el país en las últimas décadas.

La situación es tan tensa que la propia mandataria dijo que, si las manifestaciones impiden utilizar la plaza para la transmisión en directo del partido inaugural, se prevén sedes alternativas en la capital.

“Si por alguna razón no se puede (usar) para el día de la inauguración el Zócalo, hay 18 sedes en la Ciudad de México que fueron planeadas con tiempo. Ya tomaré la decisión en su momento si lo vemos aquí o salgo a alguna de las 18 sedes”, dijo.

Sheinbaum no estará en el estadio para presenciar la inauguración del torneo. Sus detractores dicen que tiene miedo a recibir una silbatina generalizada como le sucedió el entonces presidente Miguel de la Madrid en la Copa de 1986.

Pero las encuestas de popularidad dicen lo contrario. Su imagen positiva llega al 65,5%, según un sondeo de CB Global Data. En la región solo la supera el salvadoreño Nayib Bukele.

Los maestros del gremio disidente Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) están en huelga desde hace una semana. Exigen un aumento salarial y la derogación de una ley de pensiones que consideran desfavorable.

En las últimas semanas realizaron varias protestas y movilizaciones, que incluyeron bloqueos de calles y la vandalización de estatuas de futbolistas de distintas selecciones que adornadan el tradicional Paseo de la Reforma bajo el espíritu de la Copa del Mundo.

Las estatuas terminaron en el suelo, rotas y con sus uniformes quemados en hogueras improvisadas. El martes miles de maestros bloquearon una avenida que conduce al estadio Azteca, donde este jueves se realizará la ceremonia inaugural del Mundial y poco después, a las 16:00 horas de la Argentina, jugarán México vs. Sudáfrica en el arranque del torneo.

Los docentes intentaron llegar al estadio, pero fueron bloqueados por la policía. En medio de forcejeos y algunos incidentes, volvieron a su compamento levantado en inmediaciones de la Plaza del Zócalo.

Sheinbaum viene acusando a la ultraderecha por este estado de agitación. Hay una provocación para mostrar que hay caos en México. Eso no es cierto, está montado”, dijo la presidenta. Según advirtió, estos sectores buscan forzar una represión en pleno Mundial.

Pero desde la oposición advierten que la situación puede ensombrecer la Copa del Mundo. “Lo que esto nos muestra es una situacion de peligrosa ingobernabilidad y eso va a poner en riesgo el correcto desarrollo de la Copa Mundial. Eso se ha debido a las torpezas y los incumplimientos de los gobiernos de Morena”, el partido oficialista fundado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, dijo el analista y exdiputado de Acción Nacional, Fernando Rodríguez Doval.

La mayor preocupación de las fuerzas de seguridad es garantizar este jueves que los accesos a la cancha estén libres para permitir el ingreso del público.

“Se va a llegar al estadio y va a ser una muy buena inauguración. No hay problema, todos los que tienen boleto van a llegar”, dijo Sheinbaum.

Los periodistas acreditados ya fueron advertidos. La FIFA les recomendó salir muy temprano rumbo al Azteca, cinco horas antes del comienzo de la ceremonia, para evitar contratiempos y sortear cualquier movilización y protesta.

Los maestros tienen un plan. “No hemos renunciado a llegar al estadio”, dijo un vocero de los docentes en lucha.

Pero no estarán solos. También saldrán a las calles familiares de personas desaparecidas, liderados por las madres que buscan a sus hijos y los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, secuestrados y desaparecidos el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, estado de Guerrero, sur del país, en un caso que sacudió al país.

En el monumento conocido como el Ángel de la Independencia alguien colgó en los últimos días una pancarta en memoria de los de los “133.000 desaparecidos” por la violencia narco.

También estarán agricultores que presionan por un aumento en los precios del maíz en alianza con transportistas, víctimas de la inseguridad en las rutas nacionales.

“Seremos miles de docentes, las madres que buscan a sus hijos, los padres de Ayotzinapa, los agricultores que presionan por precios justos a sus productos, los transportistas que se quejan de la inseguridad y el alza del precio de la gasolina.

Se va a juntar muchísima inconformidad”, dijo el dirigente Pedro Hernández Morales, secretario general de la seccion 9 del Distrito Federal del gremio docente CNTE.

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