En una nueva jornada del juicio oral por la causa "Sueños Compartidos", el exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, prestó declaración y arremetió fuertemente contra los dirigentes chaqueños Emerenciano Sena y Marcela Acuña, calificando como un "error" haber delegado obras en su organización. Durante su testimonio, Schoklender también apuntó contra el exgobernador Jorge Capitanich por su inacción frente al manejo de los recursos públicos en Chaco.
El imputado relató un violento episodio ocurrido en la provincia cuando la Fundación exigió la bancarización de los trabajadores y el control centralizado de los fondos desde Buenos Aires.
Según sus palabras, los líderes piqueteros se negaron rotundamente a transparentar los pagos y respondieron enviando "matones con machetes" para acorralar a la comitiva técnica de las Madres. Schoklender detalló que en ese momento denunció judicialmente a los Sena por el delito de "reducción a servidumbre" debido a las precarias condiciones laborales que imponían.
Al referirse al rol del poder político local, Schoklender apuntó directamente contra el entonces gobernador Jorge Capitanich. Afirmó que, tras el violento cruce con el clan Sena, acudió al mandatario provincial en busca de respaldo, pero este tomó "la decisión equivocada de no ponerles un límite" para resguardar la paz política de la provincia.
De acuerdo con el testimonio, Capitanich le pidió a la Fundación que abandonara el predio de Campo de Tiro bajo la promesa de que la gobernación se haría cargo de la situación, permitiendo que el grupo piquetero mantuviera el control territorial.
Finalmente, la declaración de Schoklender no se limitó al plano local. En el tramo final de su exposición ante el tribunal, salpicó a exfuncionarios del gobierno nacional de aquel período, acusando formalmente a Aníbal Fernández de financiar denuncias contra la oposición y señalando a Amado Boudou por el armado técnico del cuestionado fideicomiso del programa de viviendas.
