Myrian Castillo y Aneska Sodja son madre e hija, ambas son poetas y llevaron sus libros directo de Barranqueras a la 50° Edición de la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires, junto con la delegación chaqueña que viajó con el colectivo que dispuso el Instituto de Cultura del Chaco.
Como se dice generalmente que la pasión y el oficio se llevan en la sangre, éste es uno de los mejores ejemplos, ya que el amor por los libros y los relatos, se transmitió de madre a hija y es justamente ésta una de las temáticas que atraviesa a ambas escritoras en sus respectivos libros: la mujer como protagonista y como punto de partida de su escritura.
Cada una a su modo, porque Myrian, que llevó su más reciente trabajo titulado A la Vuelta de tus ojos, (Halley ediciones) impregna a su libro la mirada propia de la mujer del río, la orillera, la madre, la que se hace cargo también de quienes no son sus hijos, la amiga y la mujer que ama. Mientras que Aneska busca las raíces de sus antepasados en la historia de las mujeres inmigrantes de su familia, (es descendiente de la colectividad eslovena en Chaco), para unir pasado y presente mediante una escritura poética e íntima. Su libro se titula La Valija Entreabierta, (Librería de la Paz).
Las dos mujeres fuertemente influenciadas no solamente por el ritmo poético, sino también por el agua, (mientras la madre se sienta a observar lo que sucede en el río, la hija lo hace con una visión un tanto más larga que es el océano que separa y une dos continentes).
No es común, al menos en la provincia, tener madre e hija escritoras, en este caso, poetas las dos, aunque también se destacan Danna, hija de Vilma Fiorito, ambas escritoras y también Iveth Noeluz Acevedo Duprat, hija de Graciana Duprat, así como rebeca Biglia, hija de Edith Ojeda, como referentes también de las letras locales.
En la literatura universal también hay casos de filiación sanguínea destacados como: las hermanas Bronttë, o bien Alejandro Dumas, que compartía la misma pasión con su hijo del mismo nombre y también se puede rescatar, más recientemente a Stephen King y su hijo, que publica con el seudónimo de Joe Hill.
No obstante, Barranqueras ha sido y lo sigue siendo, cuna de grandes poetas y estas dos mujeres siguen demostrando que la ciudad del puerto, es una de las grandes localidades de las letras chaqueñas.
La mujer del río
Miriam parece que no está en el paisaje como testigo o turista, el paisaje la atraviesa y a la vez es ella misma. Habla desde la herida y por eso debe romper palabras porque esa es una tarea que le corresponde a los poetas. Varios de sus poemas se titulan Palabras Rotas. Miriam escribe desde el río que es una memoria correntosa que busca su voz y la encuentra en ella, voz de mujer, que a pesar de ser de tierra, va tomando distintas formas, manejable como la arcilla.
Pero de repente parece que se aleja de Barranqueras y se ubica en Oriente con sus destellos agudos de poemas breves que se parecen a pequeñas espinitas que logran penetran, imperceptibles y eternas.
Como si de tanto habitar la costa, el río le devolviera una voz de pez, pequeña e imprescindible.
La poeta blanca
En tanto que Aneska hace presente la voz de su bisabuela, su abuela y demás mujeres a las que afirma, no conoció aunque pareciera todo lo contrario porque en cada poema traza no solamente el viaje en barco que realizaran sino también la experiencia local, la soledad y el desarraigo en una tierra ajena y difícil de tan distinta con una voz desconocida. Y lo hace de la mejor manera, a veces con poemas sensibles que hieren los ojos de tristeza, otros en cruda prosa y en cartas que parecen una confesión.
No por algo, quien escribe esta nota, destaca el color blanco que aparece en varios de sus escritos, pero no como falta de memoria o ausencia, sino más bien como una página en blanco que la poeta tiene el deber de llenar para poder contar aquella historia que la atraviesa en personas y fechas significativas.
La delicadeza de sus poemas también se hace presente en forma de tejido, así como las mujeres que antes bordaban, Aneska hace lo mismo con palabras que van uniendo pasado y presente, nostalgia y futuro.


